La CEO de Franklin Templeton, Jenny Johnson, ha señalado que la adopción de la tecnología blockchain por parte de las instituciones financieras tradicionales está siendo obstaculizada por el temor a que esta innovación amenace sus modelos de negocio existentes. Durante un panel en el Proof of Talk summit en París, Johnson destacó que las grandes firmas están mostrando reticencia a implementar redes descentralizadas debido a que la arquitectura de blockchain pública desafía directamente su rentabilidad. Según sus palabras, "esta tecnología amenaza un gran número de modelos de negocio que existen hoy en las finanzas tradicionales".

Johnson explicó que, si las transacciones pueden ser liquidadas instantáneamente a través de contratos inteligentes en una blockchain, los grandes bancos ya no podrán cobrar comisiones por transacciones como intermediarios. Este cambio podría transformar radicalmente el panorama financiero, donde los costos de transacción se reducirían significativamente. Por ejemplo, Franklin Templeton ha experimentado ahorros notables al operar su fondo de mercado monetario tokenizado, Benji, en redes públicas, donde el costo por transacción se redujo de aproximadamente $1.30 a $1.13 en la blockchain de Stellar.

El movimiento hacia activos digitales por parte de las instituciones dependerá de la creación de estándares y marcos regulatorios de bajo costo que permitan la transición de los fondos de inversión tradicionales hacia este nuevo ecosistema. Johnson también mencionó que, aunque las redes nativas de criptomonedas favorecen una arquitectura abierta, los sistemas financieros tradicionales están comenzando a migrar hacia redes públicas debido a las eficiencias en las transacciones. Sin embargo, la demanda de una capa de custodia regulada seguirá siendo fuerte entre los inversores que buscan seguridad en sus activos.

La expansión de Franklin Templeton en el ámbito de los activos digitales, a través de una nueva asociación con MoonPay, permitirá a los inversores institucionales moverse entre stablecoins y su fondo de mercado monetario tokenizado. Esta estrategia refleja un cambio en la forma en que las instituciones están comenzando a integrar la tecnología blockchain en sus operaciones, aunque con cautela. La CEO subrayó que, en la vida cotidiana, tanto individuos como empresas buscan confiar sus activos a terceros, lo que sugiere que los custodios y bancos todavía tienen un futuro en este nuevo entorno.

A medida que la transición hacia activos digitales avanza, será crucial observar cómo las instituciones financieras se adaptan a estos cambios y qué regulaciones se implementan en torno a la custodia y el manejo de criptomonedas. La evolución de este sector podría tener repercusiones significativas en los mercados financieros, especialmente en América Latina, donde la adopción de criptomonedas y tecnologías blockchain está en aumento. Los próximos meses serán decisivos para ver cómo se desarrollan estas dinámicas y qué impacto tendrán en la estructura de costos y en la rentabilidad de las instituciones financieras tradicionales.