MoneyGram ha lanzado MGUSD, una stablecoin respaldada por el dólar estadounidense, en la red Stellar, como parte de su estrategia para profundizar en los pagos globales basados en blockchain. Esta nueva moneda digital permitirá a los usuarios mantener saldos en dólares, mover fondos a nivel global y convertirlos a monedas locales a través de la aplicación de MoneyGram. Aunque el lanzamiento inicial se ha realizado en el mercado estadounidense, la compañía tiene planes de expandir su uso a nivel mundial, lo que podría transformar el panorama de las remesas internacionales.

La stablecoin MGUSD está respaldada por una infraestructura robusta, emitida por Bridge, la plataforma de stablecoins de Stripe, que recibió aprobación condicional para operar como un banco nacional de confianza en EE.UU. en febrero. Este movimiento se alinea con una tendencia creciente en la industria de las remesas, que busca aprovechar la tecnología blockchain para mejorar la eficiencia y reducir costos en los pagos transfronterizos. Según datos del Banco Mundial, el costo promedio de enviar $200 en remesas fue del 6.36% en el tercer trimestre de 2025, lo que representa más del doble del objetivo del 3% establecido por las Naciones Unidas.

La implementación de MGUSD podría ser un cambio significativo en la forma en que se realizan las remesas. Las transferencias mediante stablecoins pueden reducir el costo de liquidación en blockchain a una fracción de centavo, aunque los usuarios aún enfrentarán tarifas por el uso de plataformas de conversión y retiros locales. En este sentido, el costo de enviar remesas sigue siendo un obstáculo importante, y la adopción de stablecoins podría ayudar a mitigar este problema al ofrecer una alternativa más económica y rápida.

La competencia en el sector de las remesas también está aumentando. MoneyGram no es la única empresa que está explorando el uso de stablecoins; Western Union ha comenzado a implementar su propia stablecoin, USDPT, en la red Solana, con planes de expansión a más de 40 países para 2026. Esta carrera por la adopción de tecnologías blockchain en el sector de las remesas indica un cambio hacia un sistema más digital y eficiente, que podría beneficiar a millones de usuarios en todo el mundo.

A medida que el mercado de las stablecoins continúa creciendo, con una capitalización de mercado de aproximadamente $320 mil millones y proyecciones que sugieren que podría alcanzar los $1.9 billones para 2030, es crucial que los inversores y usuarios de remesas estén atentos a cómo estas innovaciones impactarán en las tarifas y la velocidad de las transferencias internacionales. La evolución de las regulaciones y la aceptación de estas monedas digitales en diferentes países también jugarán un papel fundamental en su éxito y adopción futura.