México se posiciona como uno de los principales beneficiarios del reacomodo global de inversión extranjera directa (IED) impulsado por la inteligencia artificial (IA). Según la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (UNCTAD), el 75% de la IED dirigida a economías en desarrollo se concentra en solo diez países, entre los que destacan México, Brasil, China e India. Este fenómeno refleja la capacidad de estos países para integrarse en nuevas cadenas globales de valor, especialmente en sectores estratégicos como la tecnología avanzada y la infraestructura digital.

La Asociación Mexicana de Data Centers (MEXDC) estima que México podría atraer inversiones por 18,000 millones de dólares hacia 2030 en el ámbito de la IA. Este potencial se ve respaldado por la integración manufacturera del país con Estados Unidos, lo que le otorga una ventaja competitiva en América del Norte. Las inversiones ya están comenzando a materializarse, con grandes empresas tecnológicas como Amazon Web Services y Google Cloud anunciando proyectos significativos en el país. Por ejemplo, Amazon Web Services planea invertir más de 5,000 millones de dólares en infraestructura de nube, mientras que Google Cloud ha abierto una nueva región tecnológica en Querétaro.

El auge de la IA también ha impulsado la inversión en semiconductores y centros de datos en México. Empresas como USAT están invirtiendo en plantas para fortalecer la capacidad de diseño y manufactura de chips en el país. Un análisis de Mordor Intelligence proyecta que el mercado mexicano de centros de datos especializados en IA podría crecer de 70 millones de dólares en 2025 a 261.5 millones de dólares en 2031, lo que representa una tasa de crecimiento anual del 24.5%. Este crecimiento se debe a la combinación de inversiones de gigantes tecnológicos, la relocalización de cargas de trabajo desde Estados Unidos y la posición estratégica de México como un puente digital entre América del Norte y América Latina.

La transformación de México en el sector de la IA no solo se refleja en las inversiones, sino también en el comercio. Entre 2020 y 2025, las exportaciones de productos relacionados con el procesamiento avanzado de datos hacia Estados Unidos aumentaron de 26,400 millones a 89,900 millones de dólares, incrementando la participación de México en las importaciones estadounidenses de estos bienes del 25% al 36%. Este crecimiento en las exportaciones posiciona a México como un proveedor clave para la infraestructura tecnológica necesaria para el auge de la IA.

El secretario de Economía de México, Marcelo Ebrard, ha subrayado que el país ya se encuentra entre los seis principales del mundo en centros de datos e IA. Sin embargo, el desafío ahora es aprovechar esta oportunidad para no solo atraer inversiones, sino también para incorporar la IA en las actividades productivas del país. La estrategia del gobierno busca que México no solo sea un usuario de estas tecnologías, sino que también participe activamente en su desarrollo y aprovechamiento productivo, lo que podría elevar la complejidad económica del país y fortalecer su posición en las cadenas globales de valor.