El gobierno de Donald Trump ha propuesto imponer una nueva tarifa del 25% sobre ciertos productos brasileños, como resultado de una investigación comercial iniciada en julio de 2025. Esta medida se basa en la Sección 301 de la Ley de Comercio de EE.UU., que permite al gobierno investigar y sancionar a países por prácticas comerciales consideradas injustas. Según estimaciones, esta nueva tarifa podría afectar aproximadamente el 21% de las exportaciones brasileñas hacia Estados Unidos, lo que genera preocupación en diversos sectores industriales.

Durante la investigación, se identificaron varias prácticas que los Estados Unidos consideran perjudiciales, como el tratamiento preferencial del sistema de pagos Pix, la falta de protección de la propiedad intelectual, y la insuficiente regulación del etanol. Además, se mencionó el desmatamiento ilegal como un factor que otorga ventajas competitivas a las exportaciones brasileñas. Aunque la tarifa propuesta es menor que las anteriores, su implementación podría tener efectos significativos en la competitividad de los productos brasileños en el mercado estadounidense.

Los sectores más afectados incluyen maquinaria, productos eléctricos y textiles, que podrían enfrentar una reducción en su competitividad frente a competidores de otros países que no están sujetos a estas tarifas. Por ejemplo, la industria de maquinaria, que exportó aproximadamente 2.36 mil millones de dólares a EE.UU. el año pasado, se encuentra en una posición vulnerable. La Confederación Nacional de Industria de Brasil ha expresado su preocupación, indicando que la mera posibilidad de una tarifa genera incertidumbre en la firma de contratos y la fijación de precios.

A pesar de que algunos productos estratégicos, como café, carne y medicamentos, han sido exentos de la nueva tarifa, la incertidumbre persiste. La Cámara Americana de Comercio en Brasil ha señalado que aún hay espacio para negociaciones que podrían evitar la implementación de estas tarifas. Las conversaciones entre los gobiernos de Brasil y EE.UU. están en curso, y se espera que se intensifiquen en las próximas semanas, ya que la fecha límite para la conclusión de la investigación es el 15 de julio.

En este contexto, los economistas sugieren que Brasil debe diversificar sus mercados de exportación para reducir la dependencia del mercado estadounidense. Esta estrategia podría ser clave para mitigar el impacto de las tarifas y asegurar un flujo constante de exportaciones. La situación actual también subraya la importancia de fortalecer las políticas internas que favorezcan la competitividad, especialmente en sectores que podrían verse más afectados por las medidas de Trump.