El aeropuerto Jorge Chávez de Lima, que ha cumplido un año de operaciones, tiene como objetivo convertirse en un hub regional de logística y comercio electrónico. Lima Airport Partners (LAP) ha proyectado ingresos de US$514 millones para este año, lo que representa un incremento del 20% respecto a los US$436 millones del 2025. De estos ingresos, se estima que el 75% provendrá de tarifas aeronáuticas y el 25% de actividades comerciales, lo que refleja una diversificación en su modelo de negocio.

El crecimiento del comercio electrónico en Perú, que alcanzó ventas online de US$15.600 millones en 2024, es un factor clave en la estrategia del aeropuerto. LAP ha establecido alianzas con operadores chinos como Cosco y Anjún Logistics, quienes jugarán un papel fundamental en la creación de un centro de carga dentro del aeropuerto. Este centro se enfocará en la distribución de mercancías provenientes de China, no solo para el mercado local, sino también para países vecinos como Argentina, Chile y Brasil, lo que podría transformar a Lima en un punto estratégico para el comercio en la región.

La implementación de un almacén automatizado por parte de Cosco y Anjún permitirá a las empresas mantener inventarios de productos de alta rotación dentro del aeropuerto, acelerando así las entregas. Esto es especialmente relevante en un contexto donde la eficiencia logística es crucial para el comercio electrónico. Además, LAP está en conversaciones con Aduanas para adecuar sus procesos a este crecimiento, lo que podría requerir cambios legislativos para facilitar el manejo de paquetería.

A pesar de la ambiciosa proyección de ingresos y la expansión de servicios, LAP ha descartado nuevas inversiones directas en el aeropuerto durante este año, argumentando que ya cuentan con la capacidad instalada necesaria. Sin embargo, la concesionaria sigue activa en la búsqueda de contratos para el diseño y construcción de un edificio de oficinas y un terminal especializado en aviación privada. Estas iniciativas podrían atraer a grandes empresas y mejorar la oferta de servicios del aeropuerto, aumentando su competitividad en la región.

Uno de los principales desafíos que enfrenta el aeropuerto es la conectividad terrestre. Actualmente, el acceso se realiza por una avenida con puentes temporales, y se espera que las obras para un puente definitivo comiencen este mes. La finalización de estas obras está programada para el tercer trimestre de 2028, lo que podría influir en la capacidad del aeropuerto para manejar el crecimiento proyectado en el tráfico de pasajeros y carga. La mejora en la infraestructura de transporte es crucial para maximizar el potencial del aeropuerto como hub logístico y comercial en la región.