Desde la asunción de Javier Milei, el carry trade ha mostrado un rendimiento excepcional, acumulando una ganancia del 100% en dólares. Esta estrategia implica que los inversores venden dólares para invertir en instrumentos en pesos, confiando en que el tipo de cambio no aumentará tan rápidamente como las tasas de interés. En este contexto, los instrumentos en pesos han ofrecido rendimientos atractivos, lo que ha llevado a muchos a adoptar esta táctica. Sin embargo, la situación actual presenta riesgos que los operadores deben considerar con cautela.

El ministro de Economía, Luis Caputo, parece estar cómodo con un tipo de cambio estable en torno a $1.400 en el mercado mayorista. Esta estabilidad ha permitido que las tasas de interés en pesos superen al tipo de cambio, generando un entorno favorable para el carry trade. Según la consultora 1816, el rendimiento de esta estrategia ha sido notable, especialmente en los días previos y posteriores a la asunción de Milei, donde los inversores que vendieron dólares para posicionarse en tasas de interés en pesos podrían haber duplicado su inversión en divisas en un lapso de dos años y medio.

Sin embargo, algunos analistas advierten que las condiciones actuales no son ideales para mantener posiciones en carry trade. Segundo Derdoy, analista de Inviu, señala que aunque hay margen para abrir nuevas posiciones a corto plazo, la situación podría cambiar a mediados de año. Esto se debe a la caída estacional en la oferta de dólares, ya que la liquidación de la cosecha de soja y maíz podría disminuir la disponibilidad de divisas en el mercado. A medida que la actividad económica se recupera, la demanda de dólares podría aumentar, lo que generaría presiones alcistas sobre el tipo de cambio.

La relación riesgo-retorno del carry trade se ha vuelto menos atractiva en comparación con meses anteriores. A pesar de que las tasas de interés en pesos siguen siendo competitivas, el margen de seguridad se ha reducido. Auxtin Maquieyra, de Sailing Inversiones, sugiere que las posiciones deben ser más tácticas y selectivas, priorizando instrumentos como Lecap de vencimientos cortos y medios, así como fondos de liquidez inmediata. La clave es mantener la capacidad de rotación entre instrumentos para mitigar el riesgo de cambios en las expectativas de devaluación.

Con el tipo de cambio operando un 25% por debajo del techo de la banda de flotación, el riesgo de una eventual suba es significativo. Martín Genero, analista de Clave Bursátil, recomienda tomar ganancias en carry trade, ya que los instrumentos en pesos están rindiendo cada vez menos, alrededor del 2% mensual. La posibilidad de que el tipo de cambio suba rápidamente podría borrar las ganancias obtenidas hasta ahora. Para el mediano plazo, se sugiere un enfoque más cauteloso, combinando el carry trade con activos que reduzcan el riesgo de exposición a cambios bruscos en las expectativas del mercado.