Marruecos se está posicionando rápidamente como un líder en energía renovable, especialmente en el sector solar, gracias a sus condiciones climáticas favorables y su proximidad a Europa. El país ha desarrollado su capacidad de energía solar y está en camino de convertirse en un importante centro de hidrógeno verde y transporte sostenible. A pesar de depender históricamente de las importaciones de combustibles fósiles, que aún representan alrededor del 60% de su producción eléctrica, Marruecos ha comenzado a diversificar su matriz energética. La meta del gobierno es alcanzar un 52% de energía renovable en su mezcla eléctrica para 2030 y un 70% para 2050.

Hasta finales de 2025, se espera que Marruecos cuente con una capacidad operativa de energía renovable de aproximadamente 5.5 GW, lo que representará el 45.4% de su capacidad total instalada. Esta capacidad incluye 2.1 GW de energía hidroeléctrica, 2.4 GW de energía eólica y 961 MW de instalaciones solares. En las últimas décadas, el país se ha centrado en la expansión de su energía eólica, pero el interés creciente en el sector solar promete un aumento significativo en su capacidad solar en los próximos años. Con más de 3,000 horas de sol al año, Marruecos tiene uno de los mayores índices de insolación solar del mundo, lo que lo convierte en un lugar ideal para la instalación de paneles solares.

El desarrollo de la energía renovable en Marruecos ha sido impulsado por una fuerte inversión privada, facilitada por la Ley 13-09, que permite a los desarrolladores privados construir plantas renovables y vender electricidad directamente a los consumidores. Desde 2021, la Agencia Marroquí de Energía Sostenible (MASEN) ha autorizado aproximadamente 66 proyectos de energía renovable con una capacidad combinada de 6 GW. Además, MASEN y la utility nacional ONEE están planeando agregar alrededor de 4.4 GW de capacidad renovable para 2030, con un enfoque en nuevas instalaciones solares y eólicas, apoyadas por inversores privados.

Las empresas internacionales también están invirtiendo en el potencial solar de Marruecos. Por ejemplo, ACWA Power de Arabia Saudita ha sido adjudicataria de proyectos solares significativos, y la empresa china Jinko Solar anunció planes para desarrollar una planta de 90 MW en el país. Este interés internacional se debe en parte a la creciente demanda de energía limpia en Europa, donde varios países buscan diversificar sus fuentes de energía tras la reducción de la dependencia del gas ruso a raíz de la invasión de Ucrania en 2022.

Además de su enfoque en la energía solar y eólica, Marruecos está buscando convertirse en un líder global en el desarrollo de hidrógeno verde. Este tipo de energía se considera crucial para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero en el sector del transporte marítimo, que representa aproximadamente el 3% de las emisiones globales. El gobierno marroquí ha aprobado proyectos de hidrógeno verde valorados en 32.5 mil millones de dólares, con el objetivo de producir amoníaco, acero y combustibles industriales. Estas iniciativas no solo ayudarán a cumplir con los objetivos energéticos nacionales, sino que también tienen el potencial de impulsar las exportaciones hacia la Unión Europea.

A medida que Marruecos avanza hacia sus metas de energía renovable, es esencial monitorear el desarrollo de su infraestructura portuaria, que es clave para el éxito de sus ambiciones en el hidrógeno verde. La modernización de puertos como Tanger Med, que actualmente maneja grandes volúmenes de combustibles fósiles, será vital para facilitar la transición hacia prácticas de envío más sostenibles. La estrategia del gobierno para el sector del hidrógeno verde se centra en mejorar esta infraestructura, lo que podría servir de modelo para otros puertos a nivel global.