El Fondo Monetario Internacional (FMI) ha solicitado al Gobierno argentino que refuerce la supervisión de las fintech y billeteras virtuales, en un contexto donde la morosidad en los créditos ha alcanzado niveles alarmantes. Según el último informe del organismo, la morosidad en las familias llegó al 11,5% en marzo de 2026, un aumento significativo desde el 3,3% registrado en el mismo mes de 2025. Este incremento en la morosidad es el más alto en dos décadas y refleja la creciente presión sobre los consumidores argentinos, quienes enfrentan dificultades para cumplir con sus obligaciones crediticias.

El informe del FMI también destaca que el crédito no bancario representa actualmente el 15% del total del crédito bancario, lo que subraya la importancia de las entidades financieras no bancarias en el sistema. En este sentido, el organismo ha puesto especial énfasis en la necesidad de fortalecer la supervisión de estas instituciones, que han visto un crecimiento exponencial en los últimos años. La advertencia se centra en los riesgos asociados a la creciente morosidad en el segmento de consumo, donde los niveles de impago son considerados “muy elevados”.

Además, el FMI ha señalado que los Proveedores de Servicios de Activos Virtuales (PSAV) y los Agentes de Liquidación y Compensación (ALyCs) también están bajo observación debido a la falta de regulación adecuada en un entorno financiero que se está transformando rápidamente. La dependencia de los bancos del financiamiento de corto plazo, especialmente de fondos comunes de inversión, es otra preocupación que el FMI ha destacado en su análisis, sugiriendo que esto podría generar vulnerabilidades adicionales en el sistema financiero.

A pesar de estas advertencias, el FMI ha reconocido los esfuerzos del Gobierno argentino para fortalecer el mercado de capitales, aunque ha indicado que este proceso requerirá tiempo debido a la larga historia de inestabilidad económica del país. Si se logra avanzar en la estabilización económica y en la reconstrucción de reservas, el FMI sugiere que podría considerarse una flexibilización de las normas prudenciales sobre el crédito en moneda extranjera, tomando como referencia experiencias de otros países de la región como Perú y Uruguay.

De cara al futuro, los inversores deben estar atentos a cómo el Gobierno implementará las recomendaciones del FMI y qué medidas se tomarán para abordar la creciente morosidad en el sistema. La evolución de la morosidad en los próximos meses será crucial, especialmente con la llegada de nuevas regulaciones y la posible flexibilización de las normas crediticias. Los datos económicos que se publiquen a partir de ahora, así como las decisiones del Banco Central, serán indicadores clave para evaluar la salud del sistema financiero argentino y su impacto en el mercado de capitales.