El dólar brasileño ha mostrado movimientos mixtos este jueves 28 de mayo, comenzando la jornada con un aumento del 0,24% y alcanzando un valor de R$ 5,0487. Este comportamiento se produce en un contexto de creciente tensión geopolítica en el Medio Oriente, donde un ataque iraní a una base aérea estadounidense ha reavivado las preocupaciones sobre la estabilidad en la región. Por su parte, el índice Ibovespa, que representa la bolsa brasileña, también ha experimentado fluctuaciones, abriendo en baja pero logrando un avance del 0,16% al alcanzar los 176.055 puntos a la misma hora.

Las tensiones entre Estados Unidos e Irán han escalado tras un ataque de represalia por parte de Teherán, que se produjo después de que las fuerzas estadounidenses bombardearan instalaciones iraníes en la región del Estrecho de Ormuz. Este estrecho es crucial para el transporte de petróleo, y cualquier alteración en su seguridad puede tener repercusiones significativas en los precios del crudo a nivel global. En este sentido, el precio del petróleo Brent ha aumentado un 2,8%, cotizando a US$ 96,93 por barril, mientras que el WTI ha subido un 3%, alcanzando US$ 91,34.

En el ámbito interno, la Cámara de Diputados de Brasil aprobó una Propuesta de Enmienda Constitucional (PEC) que reduce la jornada laboral de 44 a 40 horas semanales. Esta medida, que podría tener un impacto significativo en el mercado laboral y en la economía en general, aún debe ser discutida en el Senado, donde se anticipa que enfrentará resistencia. La implementación de esta propuesta podría modificar la dinámica laboral en el país, afectando tanto a empleadores como a empleados.

Además, el Instituto Brasileño de Geografía y Estadística (IBGE) ha informado que la tasa de desempleo en Brasil se situó en 5,8% para el trimestre que finalizó en abril de 2026. Aunque este dato representa un aumento de 0,4 puntos porcentuales respecto al trimestre anterior, es el nivel más bajo registrado para este periodo desde que se inició la serie histórica. La población ocupada se ha mantenido en 102,3 millones de personas, lo que indica una ligera disminución trimestral pero un aumento interanual del 1,1%. La caída en la informalidad, que ahora representa el 37,2% de la población ocupada, es un signo positivo para la economía brasileña.

Para los inversores, el aumento en el precio del petróleo podría tener un efecto directo en los costos de producción y en la inflación, lo que a su vez podría influir en las decisiones del Banco Central de Brasil respecto a las tasas de interés. La situación en el Medio Oriente es un factor que se debe monitorear de cerca, ya que cualquier escalada en el conflicto podría impactar negativamente en los mercados financieros. En este sentido, los próximos reportes económicos, incluyendo el CAGED que se publicará a las 14h30, serán cruciales para entender la evolución del mercado laboral y su posible repercusión en la economía.

A medida que se avanza en la semana, los inversores deben estar atentos a los desarrollos en la política interna de Brasil, así como a la evolución de las tensiones internacionales. La posibilidad de nuevas sanciones o acciones militares en el Medio Oriente podría influir en la volatilidad de los mercados, afectando tanto al dólar como al Ibovespa. Además, la discusión sobre la PEC en el Senado y los datos de empleo que se publicarán en las próximas horas son eventos que podrían definir el rumbo de los activos brasileños en el corto plazo.