El mercado brasileño de medicamentos para la pérdida de peso, especialmente aquellos basados en GLP-1 como Wegovy y Mounjaro, está en una fase de transformación. Un reciente informe del Citi revela que, aunque actualmente estos tratamientos están dirigidos principalmente a la población de mayores ingresos, existe un potencial significativo para la expansión si se logran reducir los precios y aumentar la confianza de los consumidores. Actualmente, el 41% de los usuarios de estos medicamentos tiene ingresos mensuales superiores a R$ 10 mil, y el 60% se encuentra en el rango de edad de 30 a 44 años, con una fuerte concentración en la región Sudeste de Brasil.

A pesar de que el uso de medicamentos GLP-1 ha crecido rápidamente, con un 77% de los pacientes comenzando su tratamiento en los últimos seis meses, el costo sigue siendo un obstáculo importante. Los usuarios actuales destinan entre el 5% y el 10% de sus ingresos familiares al tratamiento, y la mayoría de ellos estaría dispuesta a pagar entre R$ 250 y R$ 499 mensuales. Sin embargo, el 67% de los potenciales nuevos usuarios solo considerarían iniciar el tratamiento si el costo mensual se redujera a menos de R$ 250, lo que indica una demanda reprimida en el mercado.

La reciente aprobación del Ozivy, un nuevo medicamento inyectable de EMS, promete cambiar las reglas del juego al ofrecer un precio aproximadamente un 30% inferior al de Ozempic. Este lanzamiento, que se espera que llegue a las farmacias en los próximos 30 días, es parte de una estrategia más amplia de EMS para capturar un mercado que ha estado limitado por la capacidad de pago de los consumidores. La empresa estima que podrá vender 1,2 millones de unidades en su primer año, generando ingresos superiores a R$ 500 millones. Este tipo de competencia en precios podría facilitar el acceso a tratamientos para un público más amplio, lo que es esencial para el crecimiento del mercado.

Además del precio, los efectos secundarios de los medicamentos GLP-1 son una preocupación significativa para los nuevos usuarios. Un 47% de los encuestados expresó temor a las reacciones adversas, y un 44% prefirió métodos naturales para la pérdida de peso. Sin embargo, más de la mitad de los encuestados indicaron que iniciarían el tratamiento si recibieran una recomendación médica directa. Esto sugiere que la confianza en el sistema de salud y la orientación de los médicos podrían ser factores determinantes para aumentar la adopción de estos tratamientos.

A medida que el mercado evoluciona, también se observa un aumento en el uso de medicamentos manipulados, que son percibidos como una alternativa más asequible. Un 12% de los usuarios actuales ya utiliza versiones manipuladas de GLP-1, atraídos por precios más bajos y recomendaciones médicas. La EMS está enfocando su estrategia en captar a estos consumidores, así como a aquellos que recurren a productos importados de manera ilegal. Con una inversión de R$ 1,2 mil millones en la última década, EMS ha desarrollado una capacidad de producción que le permite fabricar hasta 40 millones de canetas anualmente, lo que podría ser clave para satisfacer la creciente demanda.

El futuro del mercado de GLP-1 en Brasil parece prometedor, con la posibilidad de que la llegada de genéricos y versiones orales de estos medicamentos amplíen aún más el acceso. Más de la mitad de los usuarios actuales estarían dispuestos a cambiar a una versión genérica si se ofrecieran descuentos del 15% al 30%. Este cambio podría marcar un nuevo capítulo en la historia de los tratamientos para la pérdida de peso en Brasil, donde la fidelidad a las farmacias es limitada y los consumidores buscan la mejor combinación de precio y conveniencia.