El presidente de la Asociación de Maíz y Sorgo Argentino (Maizar), Federico Zerboni, ha solicitado al Gobierno argentino que acelere el cronograma de reducción de las retenciones para el maíz y otros cultivos. Durante la apertura del Congreso Maizar 2026, Zerboni destacó que, aunque se han valorado algunas medidas adoptadas por el Gobierno, como la reciente reducción de dos puntos en las retenciones para trigo y cebada, el actual plan de reducción es insuficiente para fomentar las inversiones necesarias en la cadena de producción de maíz. La propuesta de Maizar es que la eliminación de las retenciones se establezca por ley, lo que brindaría mayor previsibilidad a los productores y potenciales inversores.

Zerboni enfatizó que el sector no puede seguir esperando a que se resuelvan las incertidumbres políticas, como el ciclo electoral que se avecina, para tomar decisiones de largo plazo. En su opinión, la falta de un cronograma más agresivo para la reducción de las retenciones está limitando la capacidad de los productores para invertir y expandir su producción. En este sentido, advirtió que cada retraso en la implementación de estas medidas podría resultar en una pérdida de competitividad frente a otros países productores de maíz en la región, como Brasil y Estados Unidos, que están aumentando su producción y exportaciones.

El contexto actual del mercado de maíz es complejo. A nivel global, se espera que la demanda de maíz continúe creciendo, impulsada por la producción de biocombustibles y la alimentación animal. Sin embargo, Argentina, a pesar de ser uno de los principales productores de maíz, enfrenta desafíos significativos debido a su estructura impositiva y la presión de las retenciones. En 2022, las exportaciones de maíz argentino alcanzaron los 38 millones de toneladas, pero se estima que podrían ser aún mayores si se implementaran políticas más favorables para los productores.

Para los inversores, la situación de las retenciones es crucial. Un avance en la reducción de estas cargas impositivas podría traducirse en un aumento en la producción y, por ende, en las exportaciones, lo que beneficiaría a las empresas del sector agroindustrial. Además, la posibilidad de un marco legal que garantice la eliminación de las retenciones podría atraer inversiones extranjeras, mejorando la competitividad del país en el mercado global. Sin embargo, la incertidumbre política y la falta de un consenso fiscal entre las distintas jurisdicciones siguen siendo obstáculos importantes que deben ser superados.

A futuro, es importante monitorear las decisiones del Gobierno en relación con la política agrícola y fiscal. La implementación de un nuevo cronograma para la reducción de retenciones y la aprobación de leyes que fomenten la industrialización del maíz, como la ley de biocombustibles, serán eventos clave a seguir. Si el Gobierno logra establecer un marco más claro y favorable para los productores, podría haber un impacto positivo en el sector agroindustrial argentino y, por ende, en la economía en general. Las elecciones de 2027 también serán un punto de inflexión que podría influir en la dirección de estas políticas.