Los socios originales de Finetwork han presentado una querella ante los Juzgados de Elda, Alicante, contra Vodafone España y su CEO, José Miguel García, por administración desleal. Esta acción judicial, admitida a trámite el 21 de mayo, se centra en las acusaciones de mala gestión durante el periodo en que Vodafone tomó el control de la matriz de Finetwork, Wewi Mobile. Los demandantes buscan que se prohíba el uso de la marca Finetwork hasta que se resuelva el conflicto sobre el control del capital.

La disputa legal entre Finetwork y Vodafone se origina en una compleja situación de insolvencia técnica que enfrentaba Finetwork en 2025. Vodafone, como principal proveedor de red, acumuló una deuda significativa debido a impagos por contratos mayoristas de acceso a infraestructuras. Ante el riesgo de que Finetwork entrara en concurso de acreedores, Vodafone implementó un plan de reestructuración que le permitió capitalizar parte de su deuda a cambio de acciones, obteniendo así el control del 95% del capital social de Wewi Mobile y desplazando a la anterior cúpula directiva.

Sin embargo, los socios fundadores de Finetwork han denunciado que la valoración de la compañía en ese momento fue artificialmente baja, lo que consideran una expropiación de facto de sus derechos de propiedad. Este conflicto se intensificó cuando, en abril de 2026, la Audiencia Provincial de Alicante desestimó el plan de reestructuración de Vodafone, argumentando que se había tramitado incorrectamente y que no se habían cumplido los requisitos legales necesarios para su aprobación. Esta decisión permitió a los socios originales recuperar la titularidad legal de Wewi Mobile, aunque Vodafone retiene la propiedad de la marca Finetwork.

La actual querella por administración desleal representa un nuevo frente en esta batalla judicial, que ahora se traslada al ámbito penal. Mientras tanto, Vodafone se prepara para apelar la decisión de la Audiencia Provincial ante el Tribunal Constitucional, buscando revertir la resolución que anuló su plan de reestructuración. Este litigio ha creado un escenario de bicefalia sin precedentes, donde los socios originales de Finetwork han recuperado el control legal de la sociedad, pero no pueden operar bajo su propia marca debido a la propiedad de Vodafone.

Para los inversores, este conflicto podría tener implicancias significativas en el sector de telecomunicaciones en España. La incertidumbre sobre el futuro de Finetwork y su capacidad para operar sin su marca puede afectar su competitividad en el mercado. Además, la resolución de este litigio podría sentar un precedente sobre la gestión de empresas en situaciones de insolvencia y los derechos de los socios fundadores frente a las decisiones de grandes corporaciones como Vodafone. Los próximos meses serán cruciales, ya que se espera que se tomen decisiones judiciales que podrían definir el rumbo de ambas compañías en el sector.