- SpaceX reportó pérdidas de 2,500 millones de dólares en xAI en un trimestre.
- La división de lanzamientos de cohetes perdió 619 millones de dólares.
- Starlink generó el 69% de los ingresos consolidados de 18,670 millones de dólares en 2025.
- La valuación de SpaceX se discute entre 1.75 y 2 billones de dólares, basada en una tesis optimista sobre la IA.
- El mercado enfrenta riesgos de comoditización en modelos de IA y ciclos de vida de hardware más cortos.
- La salida a bolsa de OpenAI será un evento clave para evaluar la viabilidad del modelo de negocio de IA.
SpaceX, la compañía de exploración espacial fundada por Elon Musk, ha presentado su formulario S-1 el 20 de mayo, preparándose para su salida a bolsa en Nasdaq el 12 de junio. Este evento ha captado la atención del mercado, que lo considera el gran IPO de la industria espacial. Sin embargo, el prospecto revela que SpaceX no es solo una historia de cohetes y satélites, sino un conglomerado que incluye tres negocios: Starlink, lanzamientos de cohetes y xAI, la división de inteligencia artificial. Lo más preocupante es que el negocio más relevante para su valuación no es el espacial, sino el de inteligencia artificial, que enfrenta serios desafíos financieros.
Los números presentados son alarmantes. La división de xAI, que fue absorbida por SpaceX en febrero, reportó una pérdida de 2,500 millones de dólares en un solo trimestre. Por otro lado, el negocio de lanzamientos de cohetes también tuvo un desempeño negativo, con pérdidas de 619 millones de dólares. En contraste, Starlink, que ofrece internet satelital, fue la única división rentable, generando el 69% de los ingresos consolidados de 18,670 millones de dólares en 2025. Esto indica que la apuesta por la inteligencia artificial no se está financiando con ingresos generados por la IA, sino que depende en gran medida de los ingresos de internet satelital.
La valuación de SpaceX, que se discute entre 1.75 y 2 billones de dólares, se sostiene solo si se acepta una tesis muy optimista sobre el futuro de la inteligencia artificial. Esta tesis implica que los costos de inferencia seguirán disminuyendo y que la IA se convertirá en una plataforma tan fundamental como la nube o los dispositivos móviles. Sin embargo, existen tres riesgos significativos que podrían poner en jaque esta visión. Primero, la capa de modelos de IA se está comoditizando, lo que significa que modelos abiertos como DeepSeek y Qwen están presionando los precios y reduciendo la ventaja competitiva de los laboratorios de vanguardia. Segundo, la vida útil económica de las GPUs podría ser más corta de lo esperado, dado el rápido avance de empresas como NVIDIA. Tercero, la demanda de IA aún no alcanza el nivel de inversión en capital (capex) que se requiere, lo que sugiere que la adopción empresarial no está creciendo al ritmo que las valuaciones actuales implican.
La situación de SpaceX es un reflejo de la economía real detrás del boom de la inteligencia artificial: un alto nivel de gasto, ingresos que aún son insuficientes y una fuerte dependencia de negocios rentables que subsidian la apuesta por la IA. Este fenómeno no es exclusivo de SpaceX; OpenAI, que también está preparando su salida a bolsa, será la próxima prueba de este modelo. Su IPO mostrará si la inteligencia artificial puede convertir una infraestructura masiva en ingresos suficientes antes de que los modelos se vuelvan obsoletos y el hardware envejezca. La señal clave a observar será el primer gran ajuste contable (writedown) de centros de datos o GPUs por parte de un hyperscaler, lo que podría indicar si estamos ante una revolución que requiere paciencia financiera o simplemente ante el ciclo de capex más costoso de la historia tecnológica reciente.
Para los inversores, la situación de SpaceX y su enfoque en la inteligencia artificial plantea preguntas sobre la sostenibilidad de las valuaciones en el sector. Los inversores deben estar atentos a la evolución de la adopción de IA en el ámbito empresarial y a los resultados financieros de empresas como OpenAI, que podrían ofrecer una visión más clara sobre el futuro de este sector. Las fechas clave a monitorear incluyen la salida a bolsa de OpenAI y cualquier anuncio relacionado con ajustes contables en empresas de tecnología que operan en el ámbito de la inteligencia artificial. Estos eventos podrían influir en la percepción del mercado sobre la viabilidad de las valuaciones actuales en este sector emergente.
Comentarios (0)
Inicia sesion para participar en la conversacion.