En un notable giro en la estrategia de expansión internacional, las empresas indias han gastado más de $18 mil millones en adquisiciones fuera de su país durante 2025, marcando un aumento del 34% en comparación con el año anterior. Esta tendencia se ha visto impulsada por un contexto económico interno que ha generado desconfianza entre los inversores locales. Entre las operaciones más destacadas se encuentra la adquisición de Organon & Co., una firma de salud femenina y biosimilares con sede en Nueva York, por parte de Sun Pharmaceuticals, que se convirtió en la compra más grande de una empresa india en el extranjero en casi dos décadas, con un valor de $11.75 mil millones.

El panorama económico en India ha cambiado drásticamente desde el auge de adquisiciones de principios de los 2000. En esa época, el país disfrutaba de un mercado alcista robusto, mientras que hoy enfrenta una fuga significativa de inversores de cartera extranjeros y una desaceleración en la inversión extranjera directa (IED). A pesar de que las ganancias corporativas de las principales 500 empresas indias crecieron un 30.8% anualmente tras la pandemia, la inversión privada sigue siendo decepcionante. Esto ha llevado a muchas empresas a buscar oportunidades en el extranjero, donde las condiciones de inversión son más atractivas.

La búsqueda de activos en el extranjero no solo responde a un deseo de expansión, sino también a la necesidad de diversificación y mejora de capacidades. Las empresas indias están cada vez más interesadas en acceder a mercados, marcas y tecnologías que serían difíciles de desarrollar internamente. Además, la posibilidad de establecer fábricas en países como Estados Unidos, donde los costos de terrenos industriales son más bajos y el acceso al capital de trabajo es más fácil, ha atraído a muchas firmas. Este cambio en la estrategia refleja una creciente insatisfacción con el entorno empresarial local y la búsqueda de mejores condiciones operativas.

Sin embargo, las adquisiciones en el extranjero no están exentas de riesgos. Históricamente, algunas de estas operaciones han resultado en fracasos significativos, como la compra de Corus Steel por parte de Tata Steel, que se convirtió en una carga financiera. Además, la mayoría de las transacciones recientes, incluida la de Sun Pharmaceuticals, se han financiado en efectivo, lo que puede ser arriesgado en términos financieros. A pesar de estos desafíos, se espera que la tendencia de adquisiciones continúe, impulsada por la firma de acuerdos de libre comercio entre India y varias naciones, lo que podría facilitar aún más la expansión internacional.

En el futuro, los inversores deben estar atentos a cómo estas adquisiciones impactan en las operaciones de las empresas indias y su capacidad para generar valor. La incertidumbre geopolítica y los cambios en las políticas económicas globales podrían influir en la cantidad de capital que las empresas indias decidan invertir en el extranjero. A medida que las empresas continúan buscando diversificación y oportunidades de crecimiento, el monitoreo de sus resultados y la evolución del entorno de inversión en India serán cruciales para entender el impacto en el mercado local y regional en los próximos meses.