Un reciente estudio del centro de estudios Iseak revela que la reforma laboral implementada en España en 2021 ha tenido un impacto significativo en la duración de los contratos laborales. Desde su aprobación, los contratos han mostrado una menor probabilidad de finalizar, lo que indica una mejora en la estabilidad laboral. Este cambio es más notable entre jóvenes, mujeres y trabajadores extranjeros, quienes han sido los más beneficiados por la nueva normativa.

Antes de la reforma, el 25% de los asalariados en España contaban con contratos temporales. Sin embargo, tras la implementación de la reforma, esta cifra se redujo al 15% en 2025. La reforma eliminó el contrato de obra y servicio y limitó el uso de contratos temporales, lo que ha llevado a un aumento en la contratación indefinida, que pasó del 72.7% al 81.1%. Este cambio estructural ha sido considerado como una respuesta ambiciosa a la precariedad laboral que existía previamente en el país.

El análisis de Iseak también destaca que, aunque la duración de los contratos ha mejorado, la estabilidad real del empleo no ha cambiado de manera significativa. A pesar de que la temporalidad formal ha disminuido, la temporalidad efectiva sigue siendo un tema de preocupación. Los contratos indefinidos, aunque más numerosos, han mostrado una disminución en su tasa de supervivencia, lo que sugiere que la calidad del empleo aún tiene áreas que requieren atención.

Para los inversores, este panorama laboral en España puede tener implicancias importantes. Una mayor estabilidad en el empleo puede traducirse en un aumento en el consumo y, por ende, en el crecimiento económico. Sin embargo, la persistente precariedad en ciertos sectores y la necesidad de reformas adicionales para abordar el abuso del tiempo parcial son factores que deben considerarse. La mejora en la calidad del empleo podría influir en la confianza del consumidor y en la inversión empresarial, lo que es crucial para la recuperación económica post-pandemia.

A futuro, es esencial monitorear cómo se desarrollan las políticas laborales en España y su impacto en el mercado laboral. La reforma laboral de 2021 fue un paso significativo, pero aún queda trabajo por hacer para consolidar la estabilidad laboral. Las recomendaciones del estudio sugieren que se deben priorizar políticas que fomenten la creación de empleo estable y que se evite el abuso de contratos a tiempo parcial. La evolución de estas políticas será clave para entender el futuro del mercado laboral español y su repercusión en la economía regional, especialmente en el contexto de la recuperación económica en Europa y su posible efecto en mercados como el argentino.