El Ministerio Público de São Paulo ha presentado una acción civil pública contra la empresa Nutratta, fabricante de raciones para animales, tras la muerte de cientos de caballos en Brasil. La demanda, que fue protocolada el 22 de mayo de 2026, busca una indemnización de R$ 10 millones por daños morales colectivos, así como el bloqueo de bienes de los responsables y la prohibición de la reanudación de actividades de la empresa hasta que se cumplan las exigencias del Ministerio de Agricultura y Pecuaria (Mapa).

La controversia se origina en el uso de residuos de soja contaminados con alcaloides pirrolizidínicos en la producción de raciones para equinos, bovinos, suínos y aves. Según los informes, al menos 238 muertes de caballos han sido confirmadas en varios estados brasileños, incluyendo São Paulo, Río de Janeiro y Alagoas. En Guarulhos, se registraron muertes de caballos que presentaron síntomas neurológicos agudos, lo que llevó a la prohibición de la comercialización de los productos de Nutratta desde noviembre de 2024.

Los análisis realizados por el Mapa han revelado que las raciones contenían monocrotalina, una toxina que afecta tanto al hígado como al sistema nervioso de los animales. Esta sustancia se encuentra en plantas del tipo crotalária y puede ser fatal para diversas especies. La situación ha generado preocupación no solo por la salud animal, sino también por el potencial impacto en la cadena alimentaria humana, ya que la misma línea de producción se utilizaba para fabricar raciones bovinas sin controles adecuados de contaminación cruzada.

El impacto de esta crisis se extiende más allá de la salud animal. La industria de la nutrición animal en Brasil podría enfrentar un escrutinio más intenso y regulaciones más estrictas, lo que podría afectar a los precios de las raciones y, en consecuencia, a los costos de producción en el sector agropecuario. Esto es especialmente relevante para los productores argentinos que dependen de insumos similares y que podrían verse afectados por el aumento de precios o la escasez de productos.

A medida que la situación se desarrolla, será crucial observar las acciones que tome el Mapa y cómo se manejará la recuperación de los productos contaminados. Además, la respuesta de Nutratta a la demanda del Ministerio Público y las posibles repercusiones legales y financieras para la empresa serán factores determinantes en el futuro inmediato del sector. Las próximas semanas serán críticas para evaluar el impacto total de esta crisis en la industria de la nutrición animal en Brasil y su posible efecto en el mercado regional.