El 25 de mayo de 2026, las tasas de los Depósitos Interfinanceiros (DIs) en Brasil cerraron a la baja, impulsadas por la ausencia de referencia de los bonos del Tesoro estadounidense debido al feriado del Memorial Day. La tasa del DI para enero de 2028 se ubicó en 13,695%, lo que representa una disminución de 14 puntos base respecto al ajuste anterior de 13,836%. En la parte más larga de la curva, la tasa para enero de 2035 cerró en 13,9%, con un descenso de 16 puntos base desde el ajuste de 14,064%. Este movimiento se produce en un contexto de optimismo por un posible acuerdo de paz entre Estados Unidos e Irán, que podría incluir la reabertura del estratégico Estrecho de Ormuz, vital para el tráfico de petróleo mundial.

El avance en las negociaciones entre EUA e Irán ha llevado a una caída en los precios del petróleo Brent, que se cotiza por debajo de los 100 dólares por barril. Este descenso en el precio del crudo, junto con la debilidad del dólar frente a otras divisas, ha influido en la reducción de las tasas de interés en Brasil. La expectativa de que un acuerdo pueda ser alcanzado en un plazo de 30 días ha generado un clima de optimismo en los mercados. El secretario de Estado de EUA, Marco Rubio, mencionó que hay una "cosa bastante sólida sobre la mesa" en términos de la capacidad de abrir el estrecho, lo que ha alimentado aún más las esperanzas de una resolución pacífica.

Sin embargo, el presidente del Banco Central de Brasil, Gabriel Galípolo, advirtió que los choques de corto plazo, como la guerra en Irán y el fenómeno de El Niño, están afectando las proyecciones de inflación. En el boletín Focus, la mediana de las proyecciones de inflación para finales de 2026 se ajustó al alza de 4,92% a 5,04%, superando la meta del Banco Central, que es del 3%. Este aumento en las expectativas de inflación podría limitar el margen de maniobra para futuras reducciones de la tasa Selic, que actualmente se sitúa en 14,50%.

Los analistas del Banco Pine han indicado que, aunque se anticipan dos recortes de 25 puntos base en la Selic para este año, el espacio para ajustes adicionales se ha vuelto más restringido. La combinación de una inflación más persistente, un deterioro fiscal y un aumento en los riesgos podría mantener las tasas de interés reales en niveles elevados durante un período prolongado. Esto es relevante para los inversores que buscan oportunidades en el mercado de bonos, ya que un entorno de tasas más altas puede afectar la rentabilidad de los activos de renta fija.

De cara al futuro, los inversores deben estar atentos a la próxima reunión del Comité de Política Monetaria (Copom) en junio, donde se espera un recorte de 25 puntos base en la Selic. Las expectativas de mercado indican que hay un 75% de probabilidad de que esto ocurra, mientras que para la reunión de agosto, la probabilidad de un nuevo recorte se sitúa en 45%. La evolución de la situación geopolítica en el Medio Oriente y su impacto en los precios de las materias primas seguirán siendo factores clave a monitorear en las próximas semanas, especialmente en un contexto donde Brasil podría verse afectado por la inflación importada de los precios del petróleo.