El ministro de Economía, Luis Caputo, anunció que el Gobierno argentino está en conversaciones con varios gobernadores para convocar un nuevo consenso fiscal. Este acuerdo tiene como objetivo la reducción de impuestos a nivel nacional, provincial y municipal, con la intención de disminuir el conocido "costo argentino". Durante una conferencia de prensa, Caputo destacó que esta iniciativa se enmarca en la reciente baja gradual de retenciones al agro y la industria, una medida que busca estimular las exportaciones y, a su vez, abrir un debate más amplio sobre la presión impositiva en todos los niveles del Estado.

Caputo mencionó que la propuesta de un nuevo consenso fiscal fue impulsada por el gobernador de Entre Ríos, Rogelio Frigerio, quien sugirió su provincia como sede para el primer encuentro. Este nuevo acuerdo fiscal busca retomar el espíritu del consenso firmado en 2017, que contemplaba la reducción gradual de impuestos como Ingresos Brutos y Sellos, así como límites al crecimiento del gasto público provincial. En ese sentido, el ministro argumentó que una reducción de las retenciones podría incluso mejorar la recaudación provincial, ya que mayores ganancias para las empresas podrían traducirse en un incremento en el pago del impuesto a las Ganancias, que es coparticipable.

El contexto actual es relevante, ya que la presión impositiva en Argentina es considerada uno de los principales obstáculos para la competitividad. Caputo ejemplificó la situación de la industria automotriz, que, a pesar de la eliminación de retenciones, seguirá enfrentando cargas fiscales significativas por Ingresos Brutos y tasas municipales. Esta situación pone de relieve la necesidad de un enfoque integral que aborde no solo las retenciones, sino también los impuestos subnacionales que afectan a diversas industrias.

La Unión Industrial Argentina (UIA) también ha manifestado su apoyo a la idea de un nuevo consenso fiscal, argumentando que es crucial para la baja de impuestos en la industria. En una reciente reunión con Caputo, la UIA expresó su preocupación por la lenta recuperación de algunos sectores industriales y solicitó medidas para reducir costos tributarios, financieros, logísticos y laborales. Esto indica que hay un consenso creciente sobre la necesidad de reformar el sistema impositivo para fomentar un ambiente más favorable para la inversión y el crecimiento económico.

A futuro, se espera que el Gobierno avance en la convocatoria a los gobernadores y otros actores relevantes para discutir este nuevo consenso fiscal. La intención es que este acuerdo se concrete durante el año en curso, lo que podría tener implicancias significativas para la economía argentina. Los inversores deben estar atentos a cómo se desarrollan estas conversaciones y a las posibles reformas que puedan surgir, ya que un alivio fiscal podría mejorar la competitividad y atraer inversiones en diversos sectores de la economía.