- Linor, una de las principales fábricas de pallets en Misiones, ha cerrado, afectando a 130 trabajadores.
- La empresa acumulaba deudas fiscales superiores a $500 millones, lo que llevó al embargo de sus cuentas.
- Los trabajadores denunciaron quitas salariales del 20% y condiciones laborales precarias impuestas por el dueño.
- Se estima que alrededor de 600 familias en Colonia Azara se verán afectadas por el cierre de Linor.
- Los empleados han comenzado a realizar cortes en la ruta provincial 94 para exigir respuestas y asistencia.
- La situación refleja problemas más amplios en la industria maderera argentina, con implicancias para el mercado laboral.
La reciente quiebra de Linor, una de las principales fábricas de pallets en el noroeste argentino, ha dejado a 130 trabajadores sin empleo en Colonia Azara, Misiones. Esta empresa, que contaba con tres aserraderos y tenía como clientes a grandes marcas como Arcor, Quilmes y Ledesma, se vio obligada a cerrar sus puertas tras enfrentar problemas financieros que se arrastraban desde hace más de dos años. La situación se agravó cuando la Agencia de Recaudación y Control Aduanero judicializó una deuda fiscal que supera los $500 millones, lo que llevó al embargo de sus cuentas bancarias y a la incapacidad de pagar sueldos y comprar insumos necesarios para operar.
Los trabajadores de Linor han denunciado que el dueño de la empresa, Juan Carlos Lorenzo, les adeuda dos meses de sueldo, vacaciones, indemnizaciones y aportes jubilatorios. Según Agustín Báez, secretario general del Sindicato de Obreros de la Industria Maderera de Posadas (SOIMP), la empresa había implementado una quita salarial del 20% y obligaba a los empleados a trabajar en condiciones precarias, incluso enfermos, para mantener sus puestos de trabajo. Esta situación de explotación laboral ha llevado a un deterioro significativo en la salud mental de los trabajadores, quienes se encuentran en una situación de desesperación y vulnerabilidad.
El cierre de Linor no solo afecta a los 130 empleados directos, sino que se estima que alrededor de 600 familias en la comunidad de Colonia Azara se verán impactadas. La falta de ingresos ha llevado a muchas de estas familias a una crisis alimentaria, y los trabajadores han comenzado a realizar cortes parciales en la ruta provincial 94 para exigir respuestas y asistencia. En un contexto donde la municipalidad también enfrenta dificultades económicas, la situación se torna aún más crítica, ya que los trabajadores no reciben el apoyo que necesitan para subsistir.
Desde el sindicato SOIMP se ha denunciado que la mala administración de la empresa ha contribuido a su colapso. A pesar de que Linor tenía una carga de trabajo considerable, con jornadas de hasta 9 horas y media diarias, la falta de gestión adecuada y el aumento de la deuda han llevado a la empresa a una crisis insostenible. Los trabajadores, que durante años aceptaron condiciones laborales desfavorables, ahora se encuentran luchando por su supervivencia y por la recuperación de lo que les corresponde.
La situación de Linor es un reflejo de los desafíos que enfrenta el sector maderero en Argentina, donde las empresas deben lidiar con un entorno económico complicado y deudas crecientes. Para los inversores y analistas, este caso resalta la importancia de monitorear la salud financiera de las empresas en sectores vulnerables, especialmente en un contexto donde la deuda fiscal y las condiciones laborales pueden llevar a quiebras inesperadas. La situación en Misiones podría ser un indicador de problemas más amplios en la industria maderera argentina, lo que podría tener repercusiones en el mercado laboral y en la economía regional en general.
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