La inestabilidad política se ha consolidado como la principal preocupación del empresariado peruano, según una reciente encuesta de Global Research Marketing (GRM). Durante la Convención Nacional de Business Network International (BNI) en Perú, se reveló que cerca de siete de cada diez empresarios consideran que el escenario político es el mayor riesgo para sus negocios. Este sentimiento es más pronunciado entre las empresas grandes, donde el 77% identifica la inestabilidad política como su principal preocupación, seguido del 73% de las medianas y el 69% de las pequeñas empresas.

A pesar de este panorama desalentador, las expectativas empresariales muestran un matiz optimista. Más de la mitad de los encuestados considera que la situación actual del país es favorable o muy favorable. Además, un 66% proyecta crecimiento para su sector en el corto plazo y un 57% afirma tener un alto nivel de confianza para invertir o expandir sus negocios en el próximo año. Este optimismo, sin embargo, es frágil y está condicionado a la evolución del contexto político, lo que genera una atmósfera de cautela entre los empresarios.

La CEO de GRM, Giuliana Reyna, y el director nacional de BNI, Francisco Pujol, destacan que, a pesar de la inestabilidad, los empresarios aún ven oportunidades de crecimiento en diversos sectores. Factores como la resiliencia del mercado y la recuperación del consumo en ciertos rubros están impulsando esta disposición. Sin embargo, el optimismo no es absoluto y está sujeto a la sensibilidad del entorno político y económico. La falta de predictibilidad puede elevar el costo de capital, lo que afecta directamente las decisiones de inversión.

El impacto de la inestabilidad política en Perú no es solo una cuestión de percepción. La encuesta del Banco Central de Reserva del Perú (BCRP) indica que las perspectivas sobre la economía a tres meses han caído a terreno pesimista, mientras que las expectativas a doce meses también han mostrado un descenso. Esto sugiere que la inestabilidad política ha generado pérdidas significativas en inversiones, especialmente en sectores de gran capital como la minería, donde se requieren horizontes de estabilidad a largo plazo.

Mirando hacia el futuro, los empresarios están atentos a las señales que emita el próximo gobierno. La necesidad de estabilidad, predictibilidad regulatoria y respeto a las reglas de juego es crucial para mantener la confianza empresarial. La evolución de la inflación, la estabilidad cambiaria y las medidas para reactivar la economía serán factores determinantes para el clima de inversión en los próximos meses. La situación política en Perú podría tener repercusiones en otros países de la región, como Argentina, donde los inversores también están atentos a la estabilidad política y económica.