La Cámara de Diputados de Argentina aprobó un proyecto de ley que modifica el régimen de Zona Fría, afectando a millones de usuarios de gas natural. Con 132 votos a favor y 105 en contra, la iniciativa busca reformular un esquema de subsidios que se amplió en 2021, incorporando regiones que no cumplían con los criterios técnicos originales. Este cambio se produce en un contexto donde el gobierno busca reducir el gasto fiscal relacionado con los subsidios energéticos, que actualmente representan una carga significativa para el Tesoro nacional.

El régimen de Zona Fría fue creado en 2002 para beneficiar a usuarios en áreas con climas severos, como la Patagonia y Malargüe. Sin embargo, la ampliación de 2021, impulsada por Máximo Kirchner, incluyó grandes centros urbanos y regiones con climas más templados, lo que llevó a que más de 4 millones de usuarios se beneficiaran de descuentos de entre el 30% y el 50% en sus facturas de gas. La nueva ley propone volver parcialmente al esquema anterior, aunque con un cambio importante en la forma de calcular el subsidio, que ahora se aplicará solo sobre el precio del gas en el Punto de Ingreso al Sistema de Transporte (PIST).

Este cambio significa que los usuarios que permanezcan en el régimen, principalmente en la Patagonia, también enfrentarán aumentos en sus facturas, que podrían alcanzar hasta un 30% en algunas provincias. Por otro lado, entre 3 y 3,5 millones de usuarios que fueron incorporados al régimen en 2021 perderán completamente sus descuentos, lo que implica un aumento considerable en sus costos de gas. En provincias como Neuquén, se estima que el aumento promedio podría ser del 20% en la factura final residencial.

El impacto de esta reforma se siente en un contexto donde el gobierno busca reordenar un sistema que ha perdido su focalización y ha generado un elevado costo fiscal. Se estima que el Tesoro debe aportar entre 300 y 400 millones de dólares anuales para mantener el régimen de Zona Fría. La discusión sobre subsidios energéticos se vuelve crucial en un momento en que la administración de Javier Milei busca una recomposición gradual de tarifas y una reducción del gasto público.

A futuro, la atención se centrará en cómo el Senado tratará este proyecto de ley y si se implementarán más reformas en el sector energético. La fecha de tratamiento en el Senado aún no ha sido confirmada, pero se espera que la discusión continúe en las próximas semanas. Los cambios en las tarifas de gas no solo afectarán a los usuarios, sino que también influirán en la percepción del mercado sobre la capacidad del gobierno para manejar sus cuentas públicas y reducir el déficit fiscal.