El Banco Central de la República Argentina (BCRA) continúa con su estrategia de acumulación de reservas, alcanzando un total de US$ 8.380 millones en lo que va del año, tras realizar compras por US$ 144 millones en la jornada del martes. Este es un hito significativo, ya que el organismo lleva 90 ruedas consecutivas con saldo positivo en sus intervenciones en el mercado cambiario. La expectativa del presidente del BCRA, Santiago Bausili, es mantener este ritmo de compras de manera estable hasta diciembre, lo que podría ser crucial para fortalecer las reservas del país en un contexto económico desafiante.

Hasta la fecha, el BCRA ha alcanzado casi el 84% del monto de compras acordado con el Fondo Monetario Internacional (FMI) en el último Staff Agreement. En diciembre del año pasado, el organismo había anticipado que podría comprar entre US$ 10.000 millones y US$ 17.000 millones para reforzar las reservas durante 2026. Sin embargo, el ritmo de compras en mayo ha sido más moderado en comparación con abril, donde el Central acumuló más de US$ 2.770 millones. Hasta ahora, en mayo, las compras ascienden a US$ 1.223 millones, lo que indica una desaceleración en el flujo de dólares.

Bausili ha explicado que esta disminución en el ritmo de compras no debe ser interpretada como una señal de alarma, sino más bien como un indicativo de estabilidad. En abril, el promedio de compras fue casi el doble que el promedio diario del primer trimestre, lo que se debió a un mes atípico para el agro con bajo nivel de liquidación. En mayo, aunque el nivel de liquidación sigue siendo bajo en comparación con ciclos anteriores, el BCRA ha ajustado su estrategia a la estacionalidad del mercado, que ha comenzado a perder relevancia debido a nuevos motores productivos, como el sector energético y minero.

El presidente del BCRA también destacó que la liquidación del agro ha sido menor a la esperada, pero esto no representa un factor de alarma. En lugar de ello, los exportadores están manejando un portafolio diversificado que incluye soja, dólares y pesos, lo que les permite arbitrar en función de sus condiciones de financiamiento. Además, se ha observado una apreciación nominal del peso, con el dólar mayorista cayendo un 4,1% desde enero. Javier Milei, candidato presidencial, afirmó que sin las compras del BCRA, el dólar minorista podría estar cerca de los $1.100, en lugar de los $1.420 actuales.

Finalmente, en relación con el programa del FMI, Bausili confirmó que las metas para 2026 incluirían US$ 10.000 millones en compras de divisas y US$ 8.000 millones en acumulación de reservas. Esta semana se espera una revisión del programa de Facilidades Extendidas (EFF) con el FMI, lo que podría desbloquear un desembolso adicional de US$ 1.000 millones para las reservas. Este contexto es crucial para los inversores, ya que la estabilidad del tipo de cambio y la acumulación de reservas son factores que pueden influir en las decisiones de inversión y en la confianza del mercado.

En resumen, el BCRA está en una fase de acumulación de reservas que, a pesar de un ritmo de compras más lento en mayo, se considera un signo de estabilidad. Los cambios en la estacionalidad del mercado cambiario y la diversificación de los portafolios de los exportadores son factores a tener en cuenta para entender la dinámica del mercado en los próximos meses. Con la revisión del programa con el FMI a la vista, los próximos días serán clave para observar cómo se desarrollan estas políticas y su impacto en el mercado cambiario argentino.