Las empresas argentinas están revaluando sus estrategias de beneficios corporativos en un entorno económico caracterizado por la incertidumbre y la presión sobre los salarios. Según el 'Informe de Beneficios Corporativos HRTrends 2026' de Bonda, el 68,6% de las compañías todavía utiliza paquetes de beneficios fijos, lo que contrasta con la creciente demanda de personalización y flexibilidad en el ámbito laboral. Este informe se basa en una muestra de 139 empresas y más de 10 millones de transacciones de beneficios registradas en el último año en Argentina.

A medida que se implementan cambios significativos en la organización del trabajo, especialmente tras la reciente reforma laboral, las empresas están buscando nuevas herramientas para atraer y retener talento. Agustín Perelman, cofundador de Bonda, destacó que el desafío actual no es simplemente sumar beneficios, sino adaptarlos a las necesidades específicas de cada colaborador. A pesar de que el 88,3% de las organizaciones cree que los beneficios personalizados mejoran la retención de empleados, solo el 31,4% ha implementado modelos flexibles.

El informe revela que las empresas enfrentan una brecha significativa entre la intención de ofrecer beneficios personalizados y su capacidad real para implementarlos. El 53,3% de las empresas encuestadas identificó la necesidad de otorgar beneficios más personalizados como su principal desafío. Además, la falta de recursos y capacidades operativas limita la implementación de estas estrategias, lo que refleja una contradicción en el mercado laboral actual.

La digitalización está avanzando, pero de manera desigual. Casi la mitad de las empresas (49,6%) ya ha implementado soluciones tecnológicas para la autogestión de beneficios, mientras que un 21,9% está considerando hacerlo. Sin embargo, el enfoque ha cambiado; las empresas ahora priorizan beneficios que alivien los gastos cotidianos, como préstamos y subsidios, en lugar de centrarse únicamente en la flexibilidad laboral y el bienestar emocional.

Con el 72,3% de las empresas operando bajo un modelo híbrido, la necesidad de adaptar los beneficios al nuevo contexto laboral es más relevante que nunca. Aunque el 64,8% de las empresas afirma que su modalidad híbrida es flexible, persisten dificultades para implementar beneficios que se alineen con esta nueva realidad. La salud mental y la desconexión digital también son temas críticos, con un 74,5% de las organizaciones reconociendo la importancia de estos aspectos, aunque solo el 50,4% ofrece beneficios específicos relacionados con la salud mental.

En términos salariales, el 42,6% de las empresas planea realizar ajustes atados a la inflación, mientras que el 36,5% optará por modelos mixtos que combinan inflación y desempeño. Sin embargo, Perelman advierte que el salario ya no es el único factor determinante para retener talento. La necesidad de construir propuestas de valor más integrales que se adapten a diferentes generaciones y perfiles dentro de una misma compañía es crucial para el futuro de la gestión de recursos humanos en Argentina.