El mercado de granos en la Bolsa de Chicago comenzó la semana con un notable aumento en los precios de la soja, el maíz y el trigo, impulsado por las expectativas de un incremento en la demanda china de productos agrícolas estadounidenses. En particular, la soja para julio de 2026 cerró a US$445,70 por tonelada, lo que representa un aumento de US$13,23. El maíz también mostró un fuerte desempeño, alcanzando los US$187,79 por tonelada tras un incremento de US$8,37. Por su parte, el trigo subió US$10,56, cerrando en US$244,16 por tonelada. Estos movimientos se reflejan en un contexto de optimismo tras la reciente cumbre comercial entre Donald Trump y Xi Jinping, donde se discutieron compromisos de compra de productos agrícolas por parte de China.

La tendencia alcista se había anticipado durante el mercado nocturno, donde la soja había subido US$8,91, el maíz US$5,51 y el trigo US$7,62 por tonelada. Además, el aceite de soja también se benefició, aumentando US$20,73. Según el analista Eugenio Irazuegui, el mercado reaccionó positivamente a la noticia de que el gobierno estadounidense anunció que China se comprometió a elevar sus importaciones de granos en al menos US$17.000 millones en los próximos tres años. Este compromiso no incluye las compras previas de soja que China había acordado a finales de octubre del año pasado, lo que sugiere un potencial adicional para nuevas transacciones.

Históricamente, las relaciones comerciales entre Estados Unidos y China han estado marcadas por tensiones, especialmente durante la guerra comercial que redujo significativamente las compras chinas de productos agrícolas. Sin embargo, el reciente anuncio ha renovado las esperanzas de un regreso a niveles de compra más altos. Los operadores del mercado están considerando que este volumen de importaciones podría significar un cambio significativo en la dinámica de oferta y demanda, lo que podría beneficiar a los productores estadounidenses. Sin embargo, persisten dudas sobre la concreción de estos acuerdos, ya que el Ministerio de Comercio de China calificó los resultados de la cumbre como "preliminares" y mencionó que las negociaciones técnicas aún están en curso.

En el caso del trigo, además de la expectativa de demanda china, el mercado enfrenta desafíos internos en Estados Unidos. Más del 70% de la superficie de trigo de invierno se encuentra en condiciones de sequía, lo que ha llevado al Departamento de Agricultura de los Estados Unidos (USDA) a proyectar la cosecha más baja desde la campaña 1972/1973. Esta situación ha creado un entorno de precios más altos, ya que la oferta se ve restringida mientras la demanda podría aumentar. Para los inversores, esto significa que las oportunidades en el sector agrícola podrían ser significativas, especialmente si se confirman las compras chinas.

Mirando hacia el futuro, los operadores deben estar atentos a la evolución de las negociaciones entre Estados Unidos y China, así como a los informes de producción del USDA. Las fechas clave incluyen la próxima reunión de los equipos técnicos de ambos países, donde se espera que se discutan los detalles de las compras. Además, el clima en las regiones productoras de trigo en Estados Unidos será un factor crucial a monitorear, ya que cualquier deterioro adicional en las condiciones de cultivo podría afectar aún más la oferta y, por ende, los precios en el mercado internacional.