Argentina ha logrado un hito significativo en el comercio internacional al agotar rápidamente el primer tramo del cupo de 5.000 toneladas de miel sin arancel habilitado por la Unión Europea (UE) para el Mercosur. Federico Sturzenegger, ministro de Desregulación y Transformación del Estado, atribuyó este éxito a la implementación de un sistema de autocertificación digital que permitió a los exportadores argentinos acceder a los beneficios comerciales de manera ágil y eficiente. Este mecanismo, que fue aceptado por la UE, permite a las empresas declarar el origen de sus productos bajo juramento, facilitando así el acceso a los beneficios arancelarios desde el primer día de vigencia del acuerdo.

El acuerdo entre el Mercosur y la UE, que se formalizó recientemente, establece un volumen inicial de 7.500 toneladas de miel libres del arancel histórico del 17,3%. Sin embargo, para este año, el cupo efectivo se limita a 5.000 toneladas, distribuidas en trimestres. El primer tramo, correspondiente al período de mayo a junio, contemplaba 1.400 toneladas, las cuales se agotaron en cuestión de días. Este rápido agotamiento ha generado críticas de exportadores de otros países del Mercosur, como Uruguay y Paraguay, quienes consideran que el sistema de asignación favoreció principalmente a Argentina y Brasil.

El éxito de Argentina en este nuevo esquema de exportación no solo se debe a la eliminación de trabas burocráticas, sino también a la capacidad de respuesta del sector privado. Sturzenegger destacó que los productores argentinos pudieron gestionar la certificación de origen “con un par de clicks”, lo que contrasta con la situación de sus pares en otros países de la región, que aún lidiaban con trámites administrativos. Este avance en la digitalización y desregulación es parte de una estrategia más amplia del gobierno de Javier Milei, que busca reducir la intervención estatal en los procesos comerciales y permitir que el sector privado opere con mayor agilidad.

Desde una perspectiva más amplia, Argentina produce alrededor de 80.000 toneladas de miel al año y exporta cerca del 95% de su producción, consolidándose como uno de los principales actores en el mercado apícola mundial. La miel argentina es reconocida por su calidad, y la apertura de este nuevo cupo sin aranceles representa una oportunidad significativa para los exportadores locales. Sin embargo, el sistema actual de asignación de cuotas, que opera bajo el criterio FIFO (First In, First Out), plantea desafíos en términos de equidad y competencia dentro del Mercosur, lo que podría llevar a futuras renegociaciones del acuerdo.

A futuro, el sistema de cuotas se reabrirá el 1 de julio con un nuevo tramo de 1.800 toneladas para el período de julio a septiembre, seguido de otro lote similar entre octubre y diciembre. Además, se prevé una expansión gradual del volumen libre de aranceles, que alcanzará las 15.000 toneladas anuales en 2027 y 45.000 toneladas en 2031. Este crecimiento en las cuotas podría ofrecer nuevas oportunidades para los productores argentinos, pero también requerirá un monitoreo constante de la dinámica del mercado y de las reacciones de otros países del Mercosur, que buscan equilibrar la competencia en el sector apícola.