La Asociación Brasileira das Entidades dos Mercados Financeiro e de Capitais (Anbima) ha comenzado la fase de pruebas de un proyecto piloto destinado a la 'tokenización' de activos en Brasil. Este proyecto busca simular el funcionamiento de debêntures y fondos de inversión utilizando una red de tecnología de registro distribuido (DLT) privada y autorizada, una tecnología que se asocia comúnmente con el blockchain. La iniciativa se enmarca en un contexto donde el mercado brasileño aún está en busca de estándares comunes para la implementación de esta tecnología.

El objetivo de estos ensayos es evaluar no solo la viabilidad técnica de la tokenización, sino también identificar las modificaciones necesarias para su integración en un entorno regulado. Entre los aspectos que se están analizando se encuentran la interoperabilidad, la infraestructura, la claridad en los roles y responsabilidades, la gobernanza, la seguridad operativa y los posibles impactos regulatorios. Esta diversidad de factores refleja la complejidad del entorno financiero actual, donde la innovación tecnológica y la regulación deben avanzar de la mano.

Hasta la fecha, la tokenización en Brasil ha progresado principalmente en el ámbito de la securitización y la deuda, impulsada por el marco regulatorio establecido por la Comisión de Valores Mobiliarios (CVM) a través de la Resolução CVM nº 88. Esta norma regula las ofertas públicas de valores mobiliarios mediante plataformas de inversión participativa, lo que ha permitido un avance significativo en este campo. Sin embargo, Luiz Pires, gerente de Sustentabilidad e Innovación de Anbima, señala que existe una disparidad en el conocimiento sobre estas tecnologías en el mercado, lo que puede dificultar su adopción generalizada.

El piloto también busca abordar la falta de estándares comunes en el sector. Rodrigo Caldas de Carvalho Borges, abogado del CBA Advogados, destaca que la creación de un marco de referencia podría facilitar la comunicación entre diferentes protocolos y redes. Esto sería fundamental para que los diversos proveedores de tecnología y servicios puedan ofrecer soluciones integradas al mercado. Además, el cambio de rumbo del proyecto Drex, inicialmente concebido como una infraestructura para la tokenización, ha llevado a que diferentes actores desarrollen sus propias iniciativas, lo que podría fragmentar aún más el mercado.

La gobernanza del piloto incluye la participación de entidades como el Banco Central y la CVM, quienes actúan como un comité de supervisión. Aunque los reguladores no intervienen en las decisiones técnicas, su presencia es crucial para asegurar el alineamiento regulatorio. El diseño del piloto también contempla la colaboración entre bancos, gestoras, fintechs y empresas de tecnología, lo que podría enriquecer el proceso de prueba y desarrollo de la tokenización en Brasil. A medida que se avanza en este proyecto, se espera que se definan claramente los roles y responsabilidades de cada participante, lo que será vital para el éxito de la tokenización en el mercado financiero brasileño.

En términos de implicancias para los inversores, la tokenización podría aumentar la transparencia y la auditabilidad de las operaciones en el mercado. Actualmente, muchos procesos dependen de controles manuales y poco automatizados, lo que puede generar ineficiencias. Con la implementación de la tokenización, se espera que los registros de transacciones sean más accesibles y precisos, lo que beneficiaría a los inversores al permitir un seguimiento más efectivo de sus inversiones. Sin embargo, la creación de un mercado secundario más eficiente para ciertos activos dependerá de la evaluación y aprobación de la CVM, así como de posibles cambios regulatorios.

De cara al futuro, es fundamental monitorear cómo se desarrollan las pruebas del piloto y las reacciones del regulador ante los resultados obtenidos. La evolución del proyecto Drex y su impacto en la infraestructura de tokenización también será un aspecto a seguir de cerca. Con la creciente digitalización del mercado financiero, la adopción de la tokenización podría transformar la forma en que se gestionan y transaccionan los activos en Brasil, lo que podría tener repercusiones significativas para los inversores tanto en Brasil como en Argentina, donde la búsqueda de alternativas de inversión es constante.