El Gobierno argentino, liderado por Javier Milei, ha decidido retomar su agenda económica en el Congreso con un enfoque claro en la reactivación económica. En este contexto, se destaca el envío del Súper RIGI (Régimen de Incentivos a las Grandes Inversiones) al Congreso, una iniciativa que busca atraer inversiones significativas al país. Este nuevo régimen, que se espera sea presentado en los próximos días, se enmarca en un esfuerzo por estabilizar la economía argentina, que enfrenta desafíos severos como la alta inflación y un déficit fiscal persistente.

El Súper RIGI se presenta como una versión mejorada del régimen anterior, con incentivos que oscilan entre 200 y 600 millones de dólares para proyectos de uso intensivo de capital. Este régimen se enfoca en sectores estratégicos como energía, minería, tecnología e infraestructura, ofreciendo hasta 30 años de estabilidad fiscal y condiciones favorables como una tasa impositiva del 25% sobre las ganancias corporativas. Sin embargo, aún se desconoce el monto mínimo de inversión requerido para acceder a estos beneficios, lo que genera incertidumbre entre los potenciales inversores.

La propuesta ha sido recibida con interés por parte de la Cámara de Comercio de Estados Unidos, que ha expresado su deseo de explorar las oportunidades que el Súper RIGI puede ofrecer. Además, el equipo económico de Milei, encabezado por el ministro de Economía Luis Caputo, está considerando flexibilizar los criterios de elegibilidad para incluir más sectores y así responder a las demandas de la oposición y otros actores económicos. La intención es que el régimen no solo beneficie a grandes empresas, sino que también impulse la creación de empleo y la industrialización de recursos naturales, como la producción de baterías de litio y autos eléctricos.

Sin embargo, el contexto económico de Argentina sigue siendo complicado. La elevada inflación, que ronda el 140% anual, y la volatilidad del tipo de cambio limitan el apetito inversor. Moody's ha señalado que, a pesar de las mejoras en el régimen de incentivos, los proyectos con sólidas protecciones legales aún enfrentan riesgos sistémicos en un entorno de estrés económico. Además, la concentración de inversiones en ciertas provincias, como Río Negro, donde se han aprobado 18.000 millones de dólares en proyectos de GNL, plantea preocupaciones sobre la diversificación de la inversión en el país.

A medida que se acerca la sesión especial del Congreso programada para el miércoles, donde se discutirán no solo el Súper RIGI sino también la eliminación de 70 regulaciones, los inversores deberán estar atentos a cómo se desarrollan estos debates. La aprobación de estas medidas podría ser crucial para la recuperación económica de Argentina y para la atracción de capital extranjero en un momento donde la confianza en las políticas públicas es fundamental para el futuro económico del país.