- El BCRA acumuló compras de divisas por casi u$s1.000 millones en mayo, pero las reservas cayeron a u$s46.024 millones.
- Las reservas internacionales han perdido más de u$s500 millones en solo dos días, lo que plantea dudas sobre la capacidad del BCRA para sostener su política cambiaria.
- El dólar mayorista cerró en $1.394,5, alejándose de la barrera de los $1.400, con una brecha del 24,1% respecto al techo del esquema de bandas cambiarias.
- La inflación de abril fue de 2,6%, y la inflación núcleo bajó a 2,3% mensual, lo que podría influir en las expectativas del mercado.
- Las proyecciones del mercado sugieren que el dólar mayorista podría alcanzar los $1.405,5 para finales de mayo y $1.618,5 hacia diciembre.
- La baja del oro, que cayó un 2,8%, también ha impactado en la dinámica de las reservas del BCRA.
El Banco Central de la República Argentina (BCRA) ha cerrado la semana con un saldo comprador de u$s596 millones, acumulando casi u$s1.000 millones en lo que va de mayo. Sin embargo, a pesar de estas adquisiciones, las reservas internacionales brutas han retrocedido nuevamente, finalizando en u$s46.024 millones. Este descenso se ha producido por segunda jornada consecutiva, con una pérdida total de más de u$s500 millones en solo dos días, lo que plantea interrogantes sobre la sostenibilidad de la política cambiaria actual del BCRA.
En el contexto del mercado cambiario, el BCRA compró u$s65 millones este viernes, lo que refleja una fuerte oferta privada de divisas. La dinámica de este mercado se ha visto impulsada por la liquidación de exportaciones y la oferta privada, lo que ha permitido mantener el dólar mayorista relativamente contenido. Este cerró en $1.394,5, alejándose de la barrera de los $1.400, y se mantiene por debajo del techo del esquema de bandas cambiarias, que se sitúa en torno a $1.731, con una brecha del 24,1%. Esta situación es notable, ya que el dólar mayorista ha experimentado su primera baja semanal en mayo, a pesar de la presión inflacionaria.
La caída de las reservas internacionales, a pesar de las compras del BCRA, ha puesto de manifiesto la fragilidad del sistema. En lo que va del año, las compras netas del BCRA alcanzan los u$s8.077 millones, pero los pagos a organismos internacionales y las fluctuaciones en el valor de los activos que componen las reservas están afectando el stock total. La reciente baja del oro, que cayó un 2,8% en la última jornada, también ha influido en esta dinámica. Este escenario resalta la necesidad de que el BCRA mantenga un equilibrio entre sus compras de divisas y la gestión de sus reservas.
Para los inversores, la evolución del tipo de cambio es crucial. Las proyecciones del mercado sugieren que el dólar mayorista podría alcanzar los $1.405,5 para finales de mayo y $1.618,5 hacia diciembre, lo que indica una expectativa de deslizamiento controlado del tipo de cambio oficial. Sin embargo, la presión sobre las reservas y la inflación, que se ubicó en 2,6% en abril, podrían complicar este panorama. La inflación núcleo también ha mostrado una tendencia a la baja, pero los analistas advierten que las variables monetarias y cambiarias seguirán siendo determinantes para las expectativas del mercado.
De cara al futuro, los inversores deben prestar atención a varios factores clave. La evolución de las tasas reales, las condiciones de liquidez en pesos y los flujos de divisas serán fundamentales para determinar la estabilidad del tipo de cambio. Además, el BCRA deberá gestionar cuidadosamente su balance para evitar una mayor compresión de las reservas, especialmente con el segundo semestre a la vista. La capacidad del Gobierno para mantener la prudencia fiscal y controlar la inflación será esencial para sostener la confianza en el sistema cambiario argentino.
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