La red de clínicas Oncoclínicas ha reportado un impacto financiero significativo en su primer trimestre de 2026, con pérdidas que superan los R$ 438,7 millones, más de tres veces el déficit registrado en el mismo período del año anterior. Esta situación se agrava con una caída del 22,3% en sus ingresos, que se situaron en R$ 1,2 mil millones. Además, el EBITDA se volvió negativo, alcanzando -R$ 49,2 millones, lo que refleja una presión considerable sobre la rentabilidad de la empresa. La deuda neta de Oncoclínicas también ha aumentado, alcanzando R$ 3,3 mil millones, con una alavancamiento de 5,2 veces el EBITDA, lo que indica un nivel de riesgo financiero elevado.

La red, que opera 142 unidades en 49 ciudades de Brasil, ha enfrentado desafíos operativos que han puesto en duda su continuidad. En el último informe financiero, la compañía reiteró la incertidumbre sobre su capacidad para mantener operaciones sostenibles, un tema que ya había surgido en los resultados del trimestre anterior. Este contexto ha llevado a la empresa a solicitar una suspensión de las cobranzas bancarias por 60 días, una medida que refleja la gravedad de su situación financiera. La falta de liquidez ha sido exacerbada por pérdidas en inversiones, como los R$ 430,9 millones en Certificados de Depósito Bancario (CDBs) en el Banco Master, y la morosidad de la Unimed-Ferj.