El secretario del Tesoro de EE.UU., Scott Bessent, expresó su expectativa de que las presiones inflacionarias comiencen a disminuir en un futuro cercano, justo a tiempo para la asunción del nuevo presidente de la Reserva Federal, Kevin Warsh. A pesar de que las cifras recientes sobre inflación han sido desfavorables, Bessent confía en que el aumento de precios impulsado por la energía se revertirá, ya que EE.UU. continuará aumentando su producción de petróleo, lo que aliviará el impacto del conflicto en Irán.

Bessent argumentó que los choques de oferta son transitorios y que, antes del inicio del conflicto iraní, la inflación subyacente ya mostraba signos de desaceleración. Sin embargo, las cifras actuales indican que los precios al consumidor aumentaron un 0.6% en abril, y un 0.4% si se excluyen alimentos y energía, lo que sitúa la inflación anual en un 3.8% y la inflación subyacente en un 2.8%. Además, los precios mayoristas también mostraron un aumento significativo, alcanzando un 1.4% en el último mes, lo que representa el nivel más alto desde finales de 2022.

La situación actual recuerda a la crisis inflacionaria de 2021-2022, que fue impulsada por un estímulo fiscal y monetario sin precedentes tras la pandemia de Covid-19, así como por la invasión rusa a Ucrania, que afectó los mercados energéticos. En ese momento, la Reserva Federal fue criticada por considerar que el aumento de precios era transitorio, lo que llevó a una política de ajuste tardía que permitió que la inflación superara el 9% en su punto máximo. A diferencia de esa época, Bessent se muestra optimista de que la situación actual es diferente y que se podrá controlar la inflación de manera más efectiva.

Para los inversores, la expectativa de Bessent sugiere que podrían estar ante un cambio en las dinámicas de inflación que afectarán las decisiones de política monetaria de la Reserva Federal. Si la inflación comienza a disminuir, esto podría llevar a una política monetaria más acomodaticia, lo que a su vez podría impactar en los mercados de bonos y acciones. La llegada de Warsh a la Fed podría marcar un cambio en la dirección de la política monetaria, y los inversores deberán estar atentos a las señales que emita el nuevo presidente sobre la estrategia futura de la Reserva.

A medida que se aproxima la asunción de Warsh, los analistas estarán monitoreando de cerca las cifras de inflación que se publiquen en las próximas semanas. Las proyecciones indican que podríamos ver uno o dos números de inflación aún altos antes de que se materialice la disinflación esperada. Los próximos informes sobre precios al consumidor y mayoristas serán cruciales para evaluar si las expectativas de Bessent se cumplen y cómo responderá la Reserva Federal en términos de política monetaria.