El Banco do Brasil (BBAS3) ha reportado una caída del 53,5% en su lucro líquido recurrente para el primer trimestre de 2026, alcanzando R$ 3,43 mil millones. Este resultado se compara desfavorablemente con el mismo período del año anterior y también representa una disminución del 40,2% respecto al trimestre anterior. A pesar de que el resultado estuvo en línea con las expectativas del mercado, que anticipaba un lucro de R$ 3,425 mil millones, la situación refleja un entorno complicado para la entidad, marcada por una alta tasa de morosidad y provisiones elevadas para deudores dudosos.

La rentabilidad del Banco do Brasil, medida a través del retorno sobre el patrimonio líquido (ROAE), se situó en 7,3%, lo que representa una caída de 9,4 puntos porcentuales en comparación con el año anterior y de 5,1 puntos frente al trimestre anterior. Este desempeño lo mantiene en la última posición entre los grandes bancos brasileños, muy por debajo de competidores como Bradesco y Santander Brasil, y distante de los aproximadamente 24,4% que ofrece Itaú Unibanco. La CEO del banco, Tarciana Medeiros, ha señalado que el resultado refleja tanto la capacidad de generación de negocios del banco como los desafíos en el riesgo de crédito, especialmente en el sector del agronegocio.