El mes de abril de 2026 marcó un cambio significativo para los fondos multimercados en Brasil, que habían enfrentado un marzo complicado, donde el índice IHFA cayó un 3,42% y el 71% de los principales fondos reportaron pérdidas. Sin embargo, la situación se revirtió en abril gracias a un cese de hostilidades entre Estados Unidos e Irán, resultados sólidos de las empresas tecnológicas estadounidenses y la resiliencia del real brasileño. Los fondos que mantuvieron sus apuestas intactas lograron retornos de hasta cuatro veces el CDI, destacándose el Genoa Arpa con un aumento del 4,01%, equivalente a 368% del benchmark, seguido por Opportunity Evolution y Kapitalo K10, con incrementos del 3,30% y 3,12% respectivamente.

A pesar de la recuperación, los gestores de fondos mantienen una postura cautelosa. La Legacy Capital advirtió que el cese de hostilidades no ha llevado a la reapertura del Estrecho de Ormuz, lo que ha contribuido a un aumento en los precios del petróleo. Este contexto ha llevado a la firma Ibiuna a señalar que los próximos treinta días serán cruciales para definir las proyecciones para el resto del año. En este sentido, el CDI entregó un rendimiento del 1,09% en abril, lo que pone en perspectiva el desempeño de los fondos multimercados en comparación con otros activos.

Los flujos de inversión hacia Brasil siguen siendo relevantes, impulsados por el diferencial de tasas de interés, que son de los más altos del mundo, y la posición del país como exportador de petróleo. Fondos como Bahia Asset, Ibiuna y Kapitalo han apostado por la compra del real y monedas de países exportadores de commodities, mientras que han vendido euros y monedas asiáticas más vulnerables a choques energéticos. Este enfoque refleja una estrategia de diversificación y búsqueda de estabilidad en un entorno global incierto.

La exposición a acciones tecnológicas estadounidenses ha sido un factor clave en el rendimiento de los fondos en abril. La Adam Capital destacó que la inteligencia artificial está en el centro de una revolución industrial, sugiriendo que el mercado podría estar subestimando el potencial de crecimiento en este sector. Las revisiones de ganancias en empresas tecnológicas han sido significativas, lo que refuerza la convicción de los gestores en mantener posiciones en este tipo de activos. La Genoa, por ejemplo, ha mantenido su enfoque en semicondutores y empresas industriales, mientras que Kapitalo combina inversiones en tecnología con ventas en índices de small caps, anticipando que los beneficios del ciclo de inteligencia artificial se concentrarán en las empresas más grandes.

Con la reciente reducción de la tasa Selic a 14,50% por parte del Copom, el mercado ha ajustado sus expectativas hacia un ciclo de tasas más corto. Sin embargo, la Adam Capital advierte que el Banco Central de Brasil podría verse obligado a aumentar las tasas más adelante si la inflación se descontrola. En este contexto, Kapitalo, Bahia Asset y Opportunity están posicionados en instrumentos de deuda local, mientras que TAG sugiere un sobrepeso en NTN-B 2035 como protección ante la expansión fiscal preelectoral. La resolución de la situación en el Estrecho de Ormuz podría abrir oportunidades para capturar rendimientos en la parte larga de la curva de tasas, especialmente con las elecciones presidenciales a menos de seis meses de distancia.