La empresa Helacor, dueña de la marca Grido, anunció una inversión proyectada de entre US$80 millones y US$100 millones hasta 2030. Este plan de expansión incluye la duplicación de sus operaciones en Chile, Paraguay, Uruguay y Perú, que actualmente representan el 10% de su total. Además, la compañía tiene planes de desembarcar en Brasil en 2029, un mercado que consideran de mayor complejidad y escala. Grido, que se ha consolidado como la mayor franquiciante del país con 2000 locales, también cuenta con 1300 heladerías sociales, lo que refleja su compromiso con la inclusión social y el autoempleo.

La historia de Grido se remonta a hace 25 años, cuando Lucas Santiago fundó la empresa siguiendo la tradición de su padre en la producción de helados artesanales. En un contexto donde el helado era considerado un lujo, la compañía se propuso democratizar su consumo, transformándolo en un producto cotidiano. Desde entonces, el consumo de helado en Argentina ha crecido significativamente, pasando de tres kilos por habitante al año a nueve kilos en la actualidad. Este cambio ha permitido que aproximadamente 10 millones de argentinos se sumen a la compra regular de helados, gracias a la oferta accesible y a la cercanía de los puntos de venta.

El modelo de negocio de Grido se basa en heladerías pequeñas y de cercanía, con una fuerte estandarización y producción industrial centralizada. La compañía opera desde una planta en Córdoba, que tiene una capacidad de producción de 100 millones de kilos al año, procesando diariamente alrededor de 300.000 litros de leche. Este enfoque les ha permitido mantener precios competitivos y una expansión acelerada a través de franquicias, lo que ha sido clave para su crecimiento. La inversión inicial para los franquiciados ronda los US$60.000, y la empresa trabaja con una red de proveedores para facilitar el equipamiento y financiamiento.

La expansión internacional de Grido está enfocada en aumentar su presencia en mercados como Chile, Paraguay, Uruguay y Perú, donde esperan que el negocio internacional represente el 20% de su total. Sin embargo, el desembarco en Brasil se presenta como un proyecto más complejo, que requiere un análisis más profundo antes de su implementación. A nivel local, la compañía aún tiene un amplio potencial de crecimiento, con unas 500 zonas por ocupar, especialmente en la provincia de Buenos Aires y en la Patagonia, donde el consumo de helados ha mostrado un crecimiento notable incluso en ciudades frías.

El mercado argentino del helado está experimentando una transformación estructural, con un aumento en la demanda que ha desacoplado las ventas de la estacionalidad extrema. El delivery y el consumo en el hogar han acelerado este proceso, especialmente tras la pandemia. La relación entre ingresos y consumo también ha cambiado, permitiendo que hoy un salario promedio permita comprar cerca de 90 kilos de helado, en comparación con los 30 kilos de hace dos décadas. Este crecimiento en el consumo y la diversificación del mercado, que ahora incluye cadenas masivas y marcas premium, sugiere que hay espacio para la expansión y el desarrollo de nuevos hábitos de consumo en el sector.