- La inflación de abril fue del 2,6%, una baja de 0,8 puntos respecto a marzo.
- La inflación acumulada en los primeros cuatro meses del año es del 12,3%.
- La inflación núcleo se redujo a 2,3%, tras dos meses por encima del 3%.
- Se anticipa que la inflación de mayo será levemente inferior, pero no bajará del 2%.
- El congelamiento de precios de combustibles y la estabilización de la carne fueron claves para la desaceleración.
- El tipo de cambio se ha movido a la baja, lo que podría moderar la inflación en mayo.
En abril, la inflación en Argentina mostró una desaceleración significativa, marcando un incremento del 2,6% mensual, lo que representa una reducción de 0,8 puntos porcentuales en comparación con marzo. Sin embargo, este dato sigue siendo 1,1 puntos superior al 1,5% registrado en mayo del año pasado, cuando el Gobierno celebró una desinflación notable. La inflación núcleo, que excluye precios volátiles como alimentos y energía, también mostró señales positivas al bajar a 2,3%, después de haber superado el 3% en los dos meses anteriores. A pesar de esta mejora, el promedio de inflación del último semestre indica una inercia persistente, lo que complica los esfuerzos oficiales para lograr un aumento que comience con cero en el presente año. Según la nueva metodología, la inflación podría haber alcanzado un 2,8% en abril.
La desaceleración en abril se atribuye principalmente a la estabilización en los precios de la carne, que experimentaron un aumento menor al 1% a nivel nacional, y al congelamiento de los precios de los combustibles. Sin embargo, este último factor tuvo un efecto alcista debido a un arrastre de precios tras un incremento en marzo. A pesar de esta desaceleración, la inflación acumulada en los primeros cuatro meses del año se sitúa en un alarmante 12,3%, lo que ha hecho que la meta del Presupuesto 2026, que proyectaba un 10,1% interanual para diciembre, se vea comprometida en solo un cuatrimestre.
Analistas de Adcap han señalado que el camino hacia una desinflación sostenida no será sencillo, ya que la inercia y los ajustes pendientes en tarifas energéticas continúan limitando la velocidad de desaceleración. La moderación observada en abril no indica una convergencia clara hacia niveles de inflación más bajos, como el 2%. Por su parte, Equilibra ha destacado que, a pesar de la baja significativa en abril, el promedio de inflación en el último año y medio se ha mantenido en torno al 2,5% para el Nivel General y 2,6% para la Núcleo, sugiriendo que el nuevo régimen inflacionario es más estable de lo que parece.
Desde el Grupo SBS, se anticipa que la inflación continuará su tendencia a la baja en mayo, aunque no se espera que baje del 2%. Los datos de alta frecuencia indican una desaceleración marginal en la primera semana de mayo, tanto en la inflación general como en la núcleo. Un factor crucial será la gestión del Gobierno respecto a los aumentos en precios regulados, especialmente en combustibles. YPF ha confirmado un incremento de solo 1% tras el fin del congelamiento, en un contexto donde el barril de petróleo Brent se mantiene por encima de los niveles previos a los últimos aumentos.
Finalmente, el CEPA ha advertido que el efecto de la guerra podría reactivarse si las empresas ajustan precios tras el congelamiento de naftas de 45 días. Además, la política oficial sobre subsidios en energía y transporte, que se ha visto afectada por el aumento de precios de combustibles, podría influir en la inflación. Sin embargo, la reciente apreciación del tipo de cambio podría contribuir a una moderación leve en la inflación durante mayo, ofreciendo un respiro a los consumidores y a la economía en general.
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