El mercado de criptomonedas mostró una notable resistencia el martes, con Bitcoin alcanzando un máximo de $82,026 antes de estabilizarse alrededor de $81,000. A pesar de un entorno macroeconómico adverso para los activos de riesgo, las principales criptomonedas como Solana (SOL) y Dogecoin (DOGE) también experimentaron incrementos, con SOL subiendo hasta un 2% y DOGE alcanzando $0.1104. En contraste, Ethereum (ETH) vio una ligera caída del 0.8%, mientras que BNB se incrementó en un 1.7% hasta los $662 y XRP se mantuvo en $1.46, con un aumento del 0.9%. Este comportamiento sugiere que, a pesar de la presión en otros mercados, el interés por las criptomonedas sigue siendo fuerte.

La advertencia del inversor Michael Burry, conocido por anticipar la crisis financiera de 2008, añade un matiz preocupante al panorama. En un reciente post, Burry destacó que el Nasdaq 100 está cotizando a 43 veces sus ganancias, muy por encima del nivel implícito de aproximadamente 30 veces, comparando la situación actual con "la escena de un accidente automovilístico sangriento, minutos antes de que ocurra". Este tipo de análisis puede generar inquietud entre los inversores, especialmente en un contexto donde las valoraciones tecnológicas han experimentado un aumento parabólico, como lo indica el rally del 70% en el índice Philadelphia Semiconductor desde finales de marzo.

En el ámbito de las materias primas, el petróleo Brent superó los $105 por barril, impulsado por la incertidumbre en torno a un posible cese al fuego con Irán. Las declaraciones del expresidente Donald Trump sobre la situación en la región han reavivado temores sobre el cierre prolongado del estrecho de Ormuz, lo que podría afectar el suministro global de petróleo. Este aumento en los precios del crudo podría tener repercusiones en la inflación y, por ende, en las decisiones de política monetaria de la Reserva Federal de EE.UU.

Los mercados de acciones en Asia también reflejaron un retroceso, con el índice Kospi de Corea del Sur cayendo hasta un 5.1% intradía tras la propuesta de un alto funcionario de pagar dividendos a los ciudadanos financiados por impuestos sobre las ganancias de la inteligencia artificial. Esta propuesta generó una gran volatilidad, ya que los inversores intentaron evaluar su alcance y posibles implicaciones. En Europa, los futuros apuntan a una apertura con pérdidas del 0.6%, mientras que los futuros en EE.UU. también mostraron una ligera baja después de que el S&P 500 cerrara en un máximo histórico el lunes, marcando una racha ganadora de seis semanas con un incremento superior al 16%, el más fuerte desde la crisis financiera global.

La atención de los inversores se centrará en los datos de inflación de EE.UU. que se publicarán más tarde el martes. Este informe será crucial para entender cómo las presiones de precios impulsadas por la guerra han afectado a los precios al consumidor y cómo esto podría influir en las decisiones de tasas de interés de la Reserva Federal. Un número elevado, combinado con las tensiones en Irán y la advertencia de Burry, podría ejercer una presión significativa sobre la tesis de inversión en inteligencia artificial que ha sustentado el reciente rally en los mercados de acciones. Por otro lado, un dato más suave podría ofrecer un respiro a los activos de riesgo, incluyendo las criptomonedas, brindando una semana adicional de margen para los inversores.