El Mundial de fútbol de 2026 se perfila como el evento deportivo más grande de la historia, con un impacto económico global estimado en USD 41.000 millones, según un informe del Bank of America. Este torneo, que se llevará a cabo en Estados Unidos, Canadá y México, no solo ampliará su duración y número de equipos, sino que también generará más de 824.000 empleos en diversas industrias, desde la construcción hasta la hotelería y el transporte. Con 48 selecciones compitiendo en 104 partidos, el evento promete ser un hito en la historia del deporte y un motor significativo para la economía de los países anfitriones.

La FIFA, organizadora del Mundial, se beneficiará enormemente de este evento, que se anticipa como el más lucrativo de su historia. La edición de 2026 no solo atraerá a millones de aficionados de todo el mundo, sino que también se espera que genere ingresos sin precedentes a través de derechos de televisión, patrocinios y venta de entradas. Este fenómeno económico podría tener repercusiones positivas en los mercados de consumo y turismo, especialmente en las ciudades que albergarán los partidos.

Por otro lado, el Giro d’Italia, una de las competiciones ciclistas más prestigiosas, ha comenzado su edición número 109, que se extenderá hasta el 31 de mayo. Este evento, que incluye 21 etapas y recorrerá diversas ciudades italianas, ha visto una disminución en sus ingresos por patrocinios, pasando de USD 35 millones en 2024 a USD 25 millones en la actualidad. La reducción en el número de patrocinadores, que ha caído de 65 a 54, refleja un cambio en la dinámica del financiamiento en el deporte, lo que podría influir en futuras ediciones y en la forma en que se estructuran estos acuerdos comerciales.

En el ámbito del baloncesto, la NBA ha asegurado una inversión de más de USD 3.000 millones para el desarrollo de una nueva liga europea en colaboración con la FIBA. Este movimiento busca tranquilizar a los inversores que han expresado preocupación por la rentabilidad de la liga en sus primeros años. La NBA ha prometido pagos garantizados para los equipos participantes y un aumento en los premios económicos, lo que podría ser un aliciente para atraer a más equipos y aumentar la competitividad de la liga. Este tipo de inversión no solo fortalece el baloncesto en Europa, sino que también puede abrir nuevas oportunidades comerciales para marcas y patrocinadores.

Finalmente, la subasta de la camiseta utilizada por Guido Mainero del club Platense, que alcanzó un valor de $17 millones, destaca la creciente importancia de la digitalización en el deporte. Esta subasta fue posible gracias a una alianza con Adali Sports, que implementó tecnología NFC en la camiseta, permitiendo una experiencia digital innovadora. Este tipo de iniciativas puede ser un indicador de cómo los clubes están buscando diversificar sus fuentes de ingresos y conectar de manera más efectiva con sus aficionados, lo que podría tener un impacto positivo en su rentabilidad a largo plazo.