La empresa Compass, controlada por Cosan, realizó su debut en la Bolsa de Valores de Brasil (B3) el 11 de mayo de 2026, con una oferta pública inicial (IPO) que movilizó aproximadamente R$ 3,2 mil millones. Este evento marca la primera apertura de capital en la bolsa brasileña desde 2021, lo que refleja un cambio en el clima del mercado, que había estado estancado durante casi cinco años. La acción se cotizó a R$ 28, el precio mínimo de la banda establecida, lo que indica una demanda moderada en comparación con las expectativas iniciales que alcanzaban hasta R$ 35 por acción.

Compass opera en el sector de gas y energía, abarcando diversas etapas del mercado de gas natural en Brasil, desde la distribución hasta la comercialización. Entre sus activos más destacados se encuentra su participación en Comgás, la mayor distribuidora de gas canalizado del país, que opera principalmente en São Paulo. Además, la empresa tiene intereses en otras distribuidoras como Sulgás y Compagás, y gestiona el Terminal de Regaseificación de São Paulo, fundamental para la importación de gas natural licuado (GNL).

Desde 2020, Compass ha invertido aproximadamente R$ 15 mil millones en la expansión de su red de distribución, que actualmente conecta a 3,1 millones de clientes a través de una red de 28 mil kilómetros. La compañía distribuye alrededor de 14,4 millones de metros cúbicos de gas por día. Al cierre de 2025, su patrimonio líquido se estimó en R$ 7,43 mil millones, lo que sugiere una sólida base financiera para respaldar su crecimiento futuro.

El IPO de Compass es una operación completamente secundaria, lo que significa que no se emitirán nuevas acciones, y los fondos recaudados irán a los accionistas actuales, incluidos Cosan y varios fondos de inversión. Este movimiento busca reducir la deuda de Cosan, que actualmente posee el 88% de Compass y planea disminuir su participación a un 77,25% tras la oferta. La operación también es un indicativo de la recuperación del mercado de IPOs en Brasil, que había estado inactivo debido a la alta tasa de interés y la incertidumbre económica.

A medida que el entorno económico brasileño comienza a estabilizarse, con una expectativa de reducción de la tasa Selic a 13% para finales de 2027, se anticipa que más empresas consideren la posibilidad de abrir su capital. Los inversores deben estar atentos a cómo se desarrollan las condiciones del mercado y a la respuesta de los consumidores a los precios del gas, especialmente en un contexto donde la inflación y las tasas de interés han afectado el poder adquisitivo de la población. La evolución de la tasa Selic y su impacto en el costo del capital serán factores clave a monitorear en los próximos meses.