La venta de autos usados en Argentina cerró abril con un total de 154.792 unidades, lo que representa una disminución del 2,62% en comparación con el mismo mes del año anterior, cuando se vendieron 158.960 vehículos. Este leve descenso es parte de una tendencia más amplia de inestabilidad en el mercado automotor, que afecta tanto a las ventas de autos usados como a las nuevas. Sin embargo, en comparación con marzo, el mercado mostró un crecimiento del 0,52%, lo que sugiere que, a pesar de la caída interanual, hay cierta recuperación en el corto plazo.

En los primeros cuatro meses de 2026, se registraron 592.086 transferencias de autos usados, lo que representa una baja del 4,56% respecto al mismo período de 2025, cuando se habían alcanzado 620.383 transferencias. Este contexto de ventas decrecientes se ve impulsado por varios factores, entre ellos, la distorsión de precios que afecta la percepción del valor real de los vehículos. Alejandro Lamas, secretario de la Cámara del Comercio Automotor (CCA), señaló que la falta de herramientas adecuadas para el sector está dificultando las ventas y generando confusión en los consumidores.

La situación de los precios en el mercado automotor es crítica. Lamas enfatizó que hay una gran distorsión en los precios que complica la toma de decisiones de los compradores. La financiación también juega un papel crucial, ya que las tasas de interés ofrecidas por bancos y financieras no están alineadas con las necesidades del mercado. Esto plantea la pregunta de cuántas más unidades podrían venderse si las tasas fueran más competitivas. La falta de acceso a financiamiento adecuado limita el potencial de ventas, lo que podría ser un factor determinante en la recuperación del sector.

En términos de ubicación geográfica, el interior del país muestra un movimiento de ventas más estable en comparación con el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA), donde los volúmenes de ventas siguen siendo bajos. Esto sugiere que las condiciones económicas y la demanda pueden variar significativamente entre regiones, lo que podría influir en las estrategias de venta de los concesionarios. Lamas expresó su esperanza de que el sector se normalice rápidamente y se retome el camino hacia un nuevo récord de ventas para 2026, aunque esto dependerá de la evolución de las condiciones económicas y de la oferta de financiamiento.

A futuro, los operadores del mercado deben estar atentos a la evolución de las tasas de interés y a las políticas del gobierno que puedan afectar la industria automotriz. La CCA está trabajando en nuevas herramientas para mejorar la transparencia en los precios y facilitar las ventas. Las decisiones de los bancos y financieras en los próximos meses serán cruciales para determinar si el mercado puede recuperarse de la caída actual y alcanzar niveles de venta más saludables en el futuro cercano.