El mercado de criptomonedas enfrenta una presión significativa debido a la escalada de tensiones en el Medio Oriente, específicamente en el estrecho de Ormuz. En las últimas 24 horas, el precio de Bitcoin (BTC) retrocedió un 0,9%, manteniéndose en torno a los u$s80.000. Por su parte, Ethereum (ETH) también sufrió pérdidas, cayendo cerca de un 2% y perdiendo el soporte de los u$s2.300. Otras criptomonedas como Binance Coin (BNB), XRP, Solana (SOL), Cardano (ADA) y Bitcoin Cash (BCH) siguieron la misma tendencia bajista, mientras que Dogecoin (DOGE) y Monero (XMR) experimentaron descensos más pronunciados. Sin embargo, Tron (TRX) fue una excepción, logrando un leve incremento del 0,5%. Esta situación refleja un ambiente de incertidumbre que afecta a los inversores en el sector cripto.

El trasfondo geopolítico es un factor clave en este contexto. Recientemente, se reportó que Estados Unidos llevó a cabo ataques a objetivos militares iraníes en el estrecho de Ormuz, en respuesta a acciones de Teherán contra destructores navales norteamericanos. A pesar de la gravedad de estos eventos, el expresidente Donald Trump minimizó la situación, describiendo los intercambios bélicos como una "caricia suave" y sugiriendo que podría haber una respuesta más contundente si no se logra un acuerdo con Irán. Esta mezcla de tensión y la posibilidad de negociaciones diplomáticas mantienen a los mercados en un estado de alerta, lo que puede influir en la volatilidad de Bitcoin y otras criptomonedas.

Desde el punto de vista del empleo en Estados Unidos, los datos recientes han mostrado resultados positivos, con la creación de 115.000 nuevos puestos de trabajo en abril, casi el doble de lo que se esperaba. Esta cifra se complementa con una revisión al alza de los datos de marzo, que ahora indican que se crearon 185.000 empleos. A pesar del aumento de despidos relacionados con la inteligencia artificial, la tasa de desempleo se mantuvo en 4,3%. Estos datos son relevantes porque sugieren que la Reserva Federal podría ser menos propensa a reducir las tasas de interés, lo que podría tener un impacto en los mercados financieros, incluyendo el de criptomonedas.

Desde una perspectiva técnica, algunos analistas están observando señales que podrían indicar un movimiento alcista significativo para Bitcoin. Según K33 Research, las tasas de financiamiento de los futuros de Bitcoin han estado en terreno negativo durante 67 días consecutivos, la racha más prolongada en una década. Esto sugiere que los inversores con posiciones cortas están pagando a aquellos que apuestan al alza, lo que podría desencadenar un "short squeeze" o estrangulamiento de cortos. Para que esto ocurra, Bitcoin necesitaría superar el nivel de u$s83.200, lo que podría abrir la puerta a un rally hacia los u$s100.000.

Sin embargo, no todos los analistas son optimistas. CryptoQuant advierte que el reciente rebote del 37% desde los mínimos de abril podría ser simplemente un rally dentro de una tendencia bajista, ya que las ganancias realizadas siguen siendo inferiores a los niveles de ciclos alcistas anteriores. Además, el margen de ganancia no realizada se encuentra en el 18%, el más alto desde junio de 2025, lo que podría limitar el potencial alcista en el corto plazo. Los inversores deben estar atentos a estos indicadores y a la evolución de la situación geopolítica, ya que cualquier cambio significativo podría influir en el comportamiento del mercado cripto en las próximas semanas.