- La inflación se proyecta en 31,8% para 2026, un aumento respecto al 22,4% inicial.
- El dólar mayorista se estima en $1.420 para abril de 2026, con un recorte de $32 respecto a estimaciones anteriores.
- Se espera que el dólar alcance los $1.700 en diciembre de 2026, con un incremento interanual del 17,4%.
- El PBI muestra un crecimiento estimado del 3,3% anual, aunque con un ajuste a la baja de 0,1 p.p.
- La actividad económica presenta disparidad sectorial, con algunos sectores mostrando debilidad.
- La guerra en Medio Oriente ha impactado en las proyecciones inflacionarias y cambiarias.
Los gurúes de la city han actualizado sus proyecciones para la inflación, el dólar y el Producto Bruto Interno (PBI) en el último relevamiento del mercado (REM) publicado por el Banco Central (BCRA). La inflación se estima ahora en un 31,8% para este año, lo que representa un aumento significativo respecto a las expectativas iniciales del 22,4%. Este ajuste se produce en un contexto donde los precios han mostrado un incremento del 3% en marzo, superando la previsión anterior del 2,5%. La guerra en Medio Oriente ha influido en esta recalibración, evidenciando que el ancla del tipo de cambio se encuentra debilitada.
En cuanto al dólar, los analistas han moderado sus pronósticos, situando el dólar mayorista en $1.420 para abril de 2026, lo que implica un recorte de $32 respecto a estimaciones anteriores. A pesar de la aparente estabilidad cambiaria, se espera que el dólar alcance los $1.700 en diciembre de 2026, lo que representaría un incremento interanual del 17,4%. Este crecimiento es notablemente inferior a la inflación proyectada, lo que sugiere que el tipo de cambio podría no reflejar completamente la realidad inflacionaria del país.
El PBI, por su parte, muestra un crecimiento estimado del 3,3% anual, aunque este pronóstico ha sido ajustado a la baja en 0,1 puntos porcentuales. Los participantes del REM anticipan una mejora del 0,8% en el segundo trimestre en comparación con el primero, lo que indica una ligera recuperación en la actividad económica. Sin embargo, la disparidad sectorial persiste, con algunos sectores mostrando señales de debilidad, lo que complica el panorama general.
Para los inversores, estos datos sugieren un entorno de alta inflación que podría erosionar el poder adquisitivo y afectar la rentabilidad de las inversiones en pesos. La moderación en las proyecciones del dólar podría ofrecer oportunidades en el mercado de divisas, especialmente si se considera la posibilidad de un ajuste en las tasas de interés por parte del BCRA. Además, el crecimiento del PBI, aunque positivo, podría no ser suficiente para contrarrestar los efectos de la inflación.
A futuro, será importante seguir de cerca las próximas publicaciones del REM y las decisiones del BCRA en relación a las tasas de interés. La próxima actualización del informe se espera para el mes de junio, lo que permitirá evaluar si las proyecciones se mantienen o si se requieren nuevos ajustes. Asimismo, la evolución de la situación geopolítica en Medio Oriente y su impacto en los precios de las materias primas será un factor clave a monitorear, dado su potencial efecto en la inflación local.
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