El gobierno de Perú ha decidido implementar un subsidio para los transportistas, que consiste en la devolución de S/4.00 por cada galón de Diésel consumido entre mayo y junio de este año. Esta medida surge en respuesta al aumento significativo en los precios de los combustibles, que se ha visto exacerbado por el corte del suministro de gas natural y la escalada en los precios del petróleo debido a la guerra en Irán. En marzo, la inflación anual en Perú superó el rango meta del Banco Central de Reserva, que se sitúa entre el 1% y el 3%, lo que ha generado preocupación entre los consumidores y las autoridades económicas.

El conflicto en Medio Oriente ha llevado a un aumento en la cotización del petróleo West Texas Intermediate (WTI), que es el referente para Perú. A pesar de un alto al fuego tenso en la región, los precios del petróleo continúan fluctuando, lo que afecta directamente los costos de los combustibles en el país. En este contexto, las refinerías locales, como Petroperú y Repsol, han realizado ajustes en los precios de los combustibles, con incrementos que van desde S/0.13 hasta S/0.34 por galón, lo que ha llevado a un descontento generalizado entre los transportistas y consumidores.