El sector agropecuario argentino ha mostrado un desempeño notable en los últimos meses, con liquidaciones de divisas que alcanzaron los 2.500 millones de dólares en abril, lo que representa un incremento del 23% en comparación con marzo. Este crecimiento se traduce en un total acumulado de 7.667 millones de dólares en exportaciones durante los primeros cuatro meses del año, según datos de la Cámara de la Industria Aceitera de la República Argentina (CIARA) y el Centro de Exportadores de Cereales (CEC). Este contexto ha llevado a muchos inversores a buscar formas de participar en el crecimiento del agro sin necesidad de adquirir tierras, y la bolsa local ofrece diversas alternativas para hacerlo.

Una de las opciones más accesibles son las obligaciones negociables (ON) emitidas por empresas agroindustriales. Estos instrumentos de deuda permiten a los inversores financiar actividades productivas y obtener rentas periódicas. Según Matías Kostendt, asesor financiero en Bull Market Brokers, las empresas del sector agropecuario tienen una sólida presencia en el mercado de bonos, tanto en dólares duros como en bonos vinculados al dólar, lo que permite a los inversores implementar estrategias dolarizadas sin salir del sistema financiero local. Esto es especialmente atractivo en un contexto donde la inflación en pesos puede erosionar el poder adquisitivo.