La vicegobernadora del Banco de Italia, Chiara Scotti, ha propuesto la evaluación de los pagos SEPA tokenizados como una forma de mantener la centralidad del euro en el contexto de la creciente competencia de las stablecoins. Durante un discurso en un taller sobre activos digitales y transmisión de política monetaria en Roma, Scotti destacó que la extensión del marco de pagos existente de la Zona Única de Pagos en Euros (SEPA) hacia los pagos tokenizados podría ser un área importante para la reflexión. Esta propuesta surge en un momento en que el Banco Central Europeo (BCE) está experimentando con marcos de pago digitales tokenizados para evitar la competencia de las stablecoins, que podrían amenazar la soberanía monetaria de la eurozona.

El BCE ha estado trabajando en iniciativas como Pontes, un proyecto de tecnología de libro mayor distribuido que busca conectar plataformas de DLT del mercado con los servicios TARGET y liquidar transacciones en dinero del banco central. Se espera que este piloto esté operativo para el tercer trimestre de 2026. Además, el BCE está desarrollando Appia, una hoja de ruta a largo plazo para el ecosistema financiero tokenizado de Europa, que debería concluir en 2028. Estas iniciativas son parte de un esfuerzo más amplio para garantizar que los depósitos tokenizados y las stablecoins coexistan con el dinero del banco central, lo que es crucial para el futuro del sistema financiero europeo.

Scotti también mencionó que la adopción de stablecoins podría tener consecuencias serias para la soberanía monetaria de Europa. En un informe publicado en noviembre de 2025, el BCE advirtió que la adopción generalizada de stablecoins podría llevar a que los hogares reemplazaran parte de sus depósitos bancarios por tenencias de stablecoins, lo que resultaría en importantes salidas de depósitos de los bancos. Esto podría crear un mecanismo de sustitución de depósitos, donde los fondos se desplacen de los depósitos bancarios minoristas a los activos digitales, lo que podría desestabilizar el sistema bancario tradicional.

Para los inversores, la evolución de los pagos SEPA tokenizados y la regulación de las stablecoins en Europa son aspectos que deben monitorearse de cerca. La posibilidad de que el BCE implemente un sistema de pagos tokenizados podría influir en la forma en que se realizan las transacciones en euros y, por ende, en la valoración de activos denominados en esta moneda. Además, la incertidumbre sobre la regulación de las stablecoins podría afectar a las criptomonedas y a los activos digitales en general, lo que podría tener repercusiones en los mercados financieros globales.

A medida que se desarrollan estas iniciativas, es fundamental que los inversores estén atentos a las fechas clave, como el lanzamiento del piloto de Pontes en 2026 y la conclusión de la hoja de ruta de Appia en 2028. Estas fechas marcarán hitos importantes en la evolución del sistema financiero europeo y en la forma en que los activos digitales interactúan con el dinero del banco central. La forma en que se resuelvan estos desafíos determinará el futuro de la soberanía monetaria en Europa y su impacto en los mercados globales, incluyendo a América Latina y, en particular, a Argentina, donde la adopción de criptomonedas y activos digitales también está en aumento.