El peso mexicano ha comenzado a perder su estatus como la divisa preferida para las estrategias de carry trade, un fenómeno que se ha intensificado debido a la reducción en el diferencial de tasas de interés y un deterioro en su rendimiento ajustado por riesgo. Aunque la moneda aún presenta retornos atractivos, la volatilidad creciente ha llevado a los inversionistas a buscar alternativas en otras economías emergentes, como el real brasileño y el peso chileno, que han demostrado ofrecer una mejor relación entre retorno y riesgo en los últimos meses.

El carry trade es una estrategia donde los inversionistas toman préstamos en monedas con bajas tasas de interés para invertir en aquellas que ofrecen rendimientos más altos. Sin embargo, el éxito de esta estrategia no solo depende del diferencial de tasas, sino también de la estabilidad de la moneda en la que se invierte. En este sentido, el peso mexicano ha visto un aumento en su volatilidad, lo que ha disminuido su atractivo relativo. Según Gabriela Siller, directora de Análisis Económico de Banco Base, el Sharpe Ratio del peso se sitúa en 1.84, un nivel que indica un desempeño más débil en comparación con otras divisas emergentes.