La semana comenzó con un notable aumento en los precios de los commodities en la Bolsa de Chicago, destacándose el aceite de soja, que alcanzó su valor más alto en casi cuatro años, cerrando en US$1687,18 por tonelada. Este incremento de US$30,20 en la posición de julio se produce en un contexto donde el grano de soja también experimentó un repunte, alcanzando US$449,28 por tonelada, lo que representa un aumento de US$7,17. Este movimiento es impulsado principalmente por la firmeza en los precios de los aceites vegetales y las materias primas energéticas, además de la creciente demanda de biodiésel, un factor que está influyendo positivamente en el mercado de la soja.

El aumento en el precio del aceite de soja se ha visto respaldado por el incremento en el precio del petróleo, que ha subido un 84% en lo que va del año. Esto ha generado un mayor dinamismo en el procesamiento de soja en Estados Unidos, donde el crushing se ha vuelto más activo gracias a los márgenes de rentabilidad más altos. A su vez, la entrada de fondos de inversión que han ampliado su posición neta compradora también ha contribuido a esta tendencia alcista en el mercado. En este sentido, la actividad en el sector agrícola estadounidense se encuentra en un momento crítico, ya que se están sembrando nuevas cosechas y las condiciones climáticas son un factor determinante.

Los analistas han señalado que la situación climática en Estados Unidos está generando cierta preocupación, especialmente en el Medio Oeste, donde se han reportado condiciones de humedad insuficientes para mantener un buen balance hídrico en los suelos. Esto es particularmente relevante en el sur del río Mississippi, donde las condiciones de humedad se están ajustando, lo que podría afectar la producción de soja. Este escenario se complementa con el optimismo en torno a la próxima cumbre entre los presidentes de Estados Unidos y China, programada para mediados de mes, donde se espera discutir el intercambio de productos agrícolas, un tema clave dado el peso de la soja en la relación comercial entre ambas naciones.

A pesar de las subas, los analistas advierten que existen factores que podrían moderar el aumento de precios. La consultora StoneX ha elevado su estimación de producción de soja en Brasil a 181,60 millones de toneladas para la campaña 2025/2026, lo que representa un récord y actúa como un límite para subas más pronunciadas en los precios. Además, el último informe del Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA) reportó embarques de soja por 450.145 toneladas, un volumen que se encuentra cerca del mínimo esperado por el mercado, lo que indica que la abundante oferta global sigue condicionando la dinámica de precios.

En el resto de los granos, el maíz también mostró una mejora, con subas que superaron los dos dólares por tonelada, impulsadas por la demanda externa, mientras que el trigo tuvo un desempeño más moderado, con mejoras que promediaron en 1,70 dólares. Los operadores están atentos a las lluvias en las zonas productivas de Estados Unidos, ya que se espera que las mejorías no hayan sido significativas y que, en ciertos sectores, los daños ocasionados sean irreversibles. En este contexto, los inversores deben monitorear de cerca las condiciones climáticas y los eventos políticos que puedan influir en el mercado de commodities en las próximas semanas.