- YPF aplica un aumento del 1% en los precios de combustibles desde este jueves.
- El precio del gasoil premium en Argentina está por debajo de la paridad de importación, generando pérdidas para importadores.
- La petrolera extiende su mecanismo de amortiguación de precios por 45 días para evitar sobresaltos en el surtidor.
- Los nuevos precios promedio en Buenos Aires son de $2.037 para nafta Súper y $2.106 para Diesel 500.
- YPF implementará un sistema de micropricing para ajustar precios según oferta y demanda.
- La demanda de combustibles ha comenzado a mostrar signos de contracción, lo que llevó a YPF a modificar su estrategia.
A partir de este jueves, YPF ha implementado un aumento del 1% en el precio de sus combustibles, una decisión que responde a un análisis exhaustivo de las condiciones del mercado y el comportamiento de la oferta y la demanda, según lo indicado por Horacio Marín, presidente y CEO de la compañía. Este ajuste se produce en un contexto de alta volatilidad en los precios de la energía a nivel global, impulsada por el conflicto en Oriente Medio, que ha elevado las cotizaciones del crudo Brent. A pesar del incremento, el precio del gasoil premium en Argentina sigue estando por debajo de la paridad de importación, lo que genera complicaciones para las refinadoras no integradas, que enfrentan desafíos significativos en su operación.
El precio del gasoil premium, que aún no cuenta con un abastecimiento pleno en el país, presenta un atraso promedio de 27 centavos de dólar por litro respecto a su costo de importación. Esto afecta directamente a sectores clave como el agro, que dependen de este combustible para sus operaciones. Las empresas que importan gasoil para el campo están sufriendo pérdidas de aproximadamente 350 pesos por litro debido a esta brecha. En contraste, las petroleras integradas, como YPF y Axion, pueden manejar mejor esta situación gracias a su capacidad de operar con un precio de crudo que ronda los 90 dólares.
YPF ha decidido extender por 45 días el mecanismo de amortiguación de precios, conocido como 'buffer de precios', con el objetivo de evitar que las fluctuaciones del mercado internacional se trasladen inmediatamente a los consumidores. Marín ha señalado que esta estrategia busca mantener estables los precios en las estaciones de servicio y evitar sobresaltos en el surtidor. La compañía ha establecido una cuenta compensadora para garantizar su sostenibilidad financiera, permitiendo que, una vez que se estabilicen los precios internacionales, pueda recuperar el ingreso diferido generado por esta política.
La petrolera también está implementando un sistema de micropricing, que le permitirá ajustar los precios en función de la oferta y la demanda, estableciendo tarifas diferenciadas por franjas horarias y zonas geográficas. Tras el ajuste, los nuevos precios promedio en las estaciones de servicio de YPF en la Ciudad de Buenos Aires son de $2.037 para la nafta Súper y $2.242 para la variante premium Infinia, mientras que el Diesel 500 se ubica en $2.106 y el Infinia Diesel en $2.316 por litro.
En la reciente llamada con inversores, Marín destacó que la volatilidad en el mercado externo ha llevado a la empresa a modificar su estrategia. En marzo, YPF pudo trasladar un incremento en los precios al surtidor, pero en la última semana de ese mes, la demanda comenzó a mostrar signos de contracción, particularmente en el segmento de naftas. Por ello, la compañía ha optado por una estrategia de contención temporal para evitar una caída más pronunciada en las ventas, lo que podría tener un impacto significativo en sus resultados financieros a corto plazo.
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