El sector de la tecnología legal en Brasil está experimentando un crecimiento significativo, con un tamaño de mercado estimado en US$ 31,1 mil millones para 2026. Este crecimiento se debe en gran parte a la adopción de soluciones digitales que transforman la práctica de la abogacía. La consultora Grand View Research proyecta que este mercado alcanzará los US$ 69,7 mil millones en 2033, lo que refleja una tendencia creciente hacia la digitalización en el ámbito jurídico.

La incorporación de inteligencia artificial (IA) en la práctica legal también está en aumento. Un informe de la Orden de Abogados de Brasil (OAB) indica que el 77% de los profesionales del derecho utilizan IA al menos una vez por semana, un aumento notable desde el 55% en 2025. Esta adopción de tecnología no solo mejora la eficiencia operativa, sino que también permite a los abogados gestionar sus tareas de manera más efectiva, concentrando actividades en plataformas digitales que facilitan el acceso a información y recursos.

Priscila Pinheiro, CEO del Grupo Adali, destaca que la digitalización ha permitido a los abogados organizar y ejecutar su trabajo de manera más controlada y predecible. Las plataformas digitales han reducido la dependencia de múltiples soluciones, lo que permite a los abogados, especialmente a los autónomos y pequeños despachos, competir en igualdad de condiciones con firmas más grandes. Esto se traduce en una reducción de costos operativos y una mejora en la organización del trabajo diario.

La plataforma JusDinâmico, desarrollada por el Grupo Adali, es un ejemplo de cómo la tecnología puede facilitar la conexión entre abogados y clientes potenciales. Esta herramienta utiliza IA para organizar demandas jurídicas y permite un contacto más directo con los clientes, aumentando así las oportunidades de negocio. La digitalización también contribuye a mejorar la visibilidad de los abogados en el entorno digital, lo que es crucial en un mercado cada vez más competitivo.

A medida que el sector legal continúa evolucionando, los abogados deben adaptarse a esta transformación digital. Pinheiro y Nunes enfatizan la importancia de ver la tecnología como parte integral de la estrategia profesional, no solo como un soporte operativo. La integración de diferentes etapas del proceso legal, desde la prospección de clientes hasta la gestión de demandas, será clave en el futuro de la abogacía. Se anticipa que la personalización de herramientas y el uso de IA para apoyar decisiones se volverán cada vez más comunes en el sector legal.