Las bolsas de Nueva York cerraron en su mayoría en alza, con el S&P 500 avanzando un 0,29% hasta los 7.230,12 puntos y el Nasdaq subiendo un 0,89% a 25.114,44 puntos, ambos marcando nuevos récords tanto intradía como de cierre. Sin embargo, el Dow Jones cayó un 0,31%, cerrando en 49.499,27 puntos, afectado por la debilidad en el sector energético debido a la caída en los precios del petróleo. Este desempeño se da en un contexto donde los inversores están evaluando los resultados trimestrales de diversas empresas y las noticias sobre un nuevo intento de acuerdo entre Irán y Estados Unidos para resolver el conflicto en el Medio Oriente.

En cuanto a los resultados corporativos, la acción de Apple se destacó con un incremento del 3,28% tras reportar un sólido desempeño en sus finanzas. Por otro lado, ExxonMobil y Chevron vieron caídas del 1,02% y 1,39%, respectivamente, en medio de la presión que enfrenta el sector energético. La compañía Atlassian tuvo un notable aumento del 29,58% gracias a un fuerte crecimiento en sus áreas de nube y centros de datos, mientras que Roblox sufrió una caída del 18% tras reducir drásticamente sus proyecciones anuales, lo que refleja la incertidumbre en el sector de los videojuegos.

En Brasil, el mercado bursátil no operó debido a un feriado, lo que limita la capacidad de los inversores de reaccionar a los movimientos en Wall Street. En la última jornada de operaciones, el Ibovespa había cerrado con un incremento del 1,39%, alcanzando los 187.317,64 puntos, aunque en la semana anterior había registrado una pérdida del 1,80%. Este comportamiento podría reflejar la incertidumbre en el entorno económico local, especialmente en un contexto donde la inflación y las tasas de interés son temas candentes.

La situación en Estados Unidos también tiene implicaciones para los inversores argentinos. El crecimiento del PIB estadounidense en el primer trimestre fue sólido, impulsado por la inversión en inteligencia artificial y un consumidor robusto, aunque las presiones inflacionarias son evidentes. Esto podría influir en las decisiones de política monetaria del Banco Central de la República Argentina (BCRA), especialmente si se considera que la tasa de interés se mantiene en niveles elevados. Los movimientos en el mercado estadounidense pueden tener un efecto dominó en los activos argentinos, especialmente en acciones y bonos.

De cara al futuro, los inversores deberán estar atentos a los próximos reportes de ganancias y a cómo se desarrollan las negociaciones entre Irán y Estados Unidos. Además, el mercado argentino podría reaccionar a las decisiones del BCRA en su próxima reunión, programada para el 15 de mayo, donde se espera que se discutan las tasas de interés en un contexto de inflación persistente. La evolución de los precios del petróleo también será un factor a monitorear, dado su impacto en la economía local y en las acciones de empresas energéticas en Argentina.