El mercado de bonos en pesos ha experimentado un cambio significativo en las últimas semanas, marcado por una compresión de tasas y un dólar relativamente contenido. A pesar de que el Banco Central de la República Argentina (BCRA) sigue comprando dólares y el Tesoro mantiene un margen para refinanciar vencimientos, los informes recientes de la City sugieren que la situación es más compleja. Los analistas ya no ven valor en cualquier bono en pesos, sino que la selección se vuelve crucial para obtener rendimientos positivos.

Las recomendaciones de las principales sociedades de bolsa, como PPI, Balanz, One618 y Criteria, han actualizado sus mapas de inversión, indicando que la curva CER sigue siendo la más atractiva, aunque con matices en la selección de tramos. Por ejemplo, PPI se enfoca en bonos CER cortos como TZX26 y TZXD6, argumentando que los rendimientos en pesos han aumentado y que la inflación implícita aún parece baja. Esto sugiere que estos bonos pueden ofrecer una mejor cobertura en un escenario inflacionario más alto que el esperado.

Balanz, por su parte, también muestra preferencia por los bonos CER, destacando TZXO6 y sugiriendo la cobertura en Rofex para mitigar el riesgo cambiario. La firma advierte que, aunque la inflación implícita está por debajo de sus proyecciones, la combinación actual de tasas y tipo de cambio no es lo suficientemente atractiva como para asumir un riesgo de duración elevado. Esto implica que los inversores deben ser más selectivos y considerar el horizonte de vencimiento de los bonos que eligen.

One618 ha adoptado una postura más agresiva, manteniendo un 80% de su cartera en pesos y una exposición del 60,7% a CER. Su enfoque incluye bonos provinciales de Córdoba y Mendoza, que ofrecen spreads atractivos en comparación con la curva soberana. Esto representa una estrategia diversificada que busca aprovechar tanto la cobertura inflacionaria como el diferencial de carry que ofrecen estos bonos provinciales. La inclusión de estos activos en la cartera podría ser una señal de que los inversores están buscando alternativas más seguras en un entorno de incertidumbre económica.

Criteria, en cambio, mantiene su enfoque en la curva CER, pero sugiere una extensión moderada de la duración. Sus elecciones incluyen TX26, TZXM7 y TZXS7, que podrían beneficiarse si el mercado valida una compresión de rendimientos. Sin embargo, Criteria también es cauteloso respecto a la duración, sugiriendo que los inversores deben ser selectivos y no simplemente alargar la duración sin un análisis adecuado. En el contexto actual, donde la deuda en dólares bajo ley local también enfrenta desafíos, es esencial que los inversores evalúen cuidadosamente sus posiciones y consideren la relación riesgo-retorno de cada activo en sus carteras.

A futuro, los inversores deben estar atentos a la evolución de la inflación y el tipo de cambio oficial, ya que cualquier cambio en estas variables podría impactar significativamente en los precios de los bonos. La estrategia del Tesoro de extender vencimientos podría seguir afectando la dinámica del mercado, especialmente en el tramo largo de la curva. Por lo tanto, la selección de bonos y la gestión de la duración serán críticas para maximizar los rendimientos en un entorno de tasas de interés fluctuantes y un contexto económico incierto.