Las bolsas de valores de Nueva York cerraron el día con resultados positivos, marcando nuevos récords en medio de un contexto de optimismo en torno a la guerra en Irán. En un día de feriado en Brasil, el S&P 500 avanzó un 0,29% hasta los 7.230,12 puntos, mientras que el Nasdaq, por primera vez en su historia, cerró por encima de los 25 mil puntos, con un incremento del 0,89% que lo llevó a 25.114,44 puntos. Sin embargo, el Dow Jones experimentó una caída del 0,31%, cerrando en 49.499,27 puntos, afectado por el descenso en el sector energético debido a la caída de los precios del petróleo.

Los resultados corporativos también jugaron un papel crucial en el comportamiento del mercado. Acciones de grandes empresas como Apple, que subió un 3,28%, y ExxonMobil, que cayó un 1,02%, reflejan la volatilidad del mercado. La compañía de tecnología reportó resultados trimestrales que superaron las expectativas, lo que impulsó su cotización. Por otro lado, la caída de ExxonMobil y Chevron, que perdió un 1,39%, se debe a la presión que enfrenta el sector energético por la reciente baja en los precios del petróleo.

El petróleo cerró en baja, con el barril de WTI cayendo un 2,98% a 101,94 USD, mientras que el Brent perdió un 2,02%, cerrando a 108,17 USD. Esta caída se produce tras la entrega de una nueva propuesta de acuerdo por parte de Irán a los Estados Unidos, lo que ha reavivado las esperanzas de un posible acuerdo para poner fin al conflicto en el Medio Oriente. Sin embargo, las tensiones siguen siendo altas, especialmente en el estratégico Estrecho de Ormuz, donde transita aproximadamente el 20% del petróleo mundial.

Desde el punto de vista macroeconómico, el crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) de EE.UU. en el primer trimestre fue sólido, impulsado por un fuerte aumento en la inversión empresarial y un consumidor robusto, aunque las presiones inflacionarias son evidentes. Esto sugiere que, a pesar de las tensiones geopolíticas, los fundamentos económicos en EE.UU. siguen siendo fuertes. En contraste, el índice Ibovespa en Brasil cerró el día anterior con una subida del 1,39%, aunque en la semana acumuló una pérdida del 1,80%. Esto refleja la incertidumbre que enfrenta el mercado brasileño, especialmente en un contexto electoral complicado.

De cara al futuro, los inversores deben estar atentos a las próximas decisiones de política monetaria y a la evolución de las tensiones en el Medio Oriente. La situación en Irán y su impacto en los precios del petróleo pueden influir en las decisiones de inversión en Brasil y en toda la región. Además, la evolución de los resultados corporativos en EE.UU. seguirá siendo un indicador clave para el desempeño de los mercados. La próxima semana se espera la publicación de más resultados trimestrales que podrían influir en la dirección de los índices bursátiles.